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La coyuntura económica en cuatro pasos

¿Desaceleración, crisis o recesión?

Existe incertidumbre en torno al futuro de la situación económica mundial, europea y española

Rosa María Sánchez

Un avión de Ryanair se prepara para aterrizar en Dublín, Irlanda.

Un avión de Ryanair se prepara para aterrizar en Dublín, Irlanda. / REUTERS / CLODAGH KILCOYNE

¿Desaceleración, crisis económica o recesión? 

Existe ‘recesión técnica’ cuando se acumulan dos trimestres consecutivos con tasas negativas de variación en la economía. Eso es lo que está a punto de suceder en Alemania. Hay recesión cuando la caída de la actividad es generalizada y prolongada en el tiempo, con efectos de destrucción de empleo persistente. En esa situación estuvo la economía española durante cinco años, entre el 2009 y el 2013. Desaceleración es cuando tras varios ejercicios de crecimiento, la economía toca techo y emprende una vuelta a su velocidad normal de crucero.

¿En qué momento está la economía española? 

Existe una coincidencia en hablar de «desaceleración, con riesgos a la baja». Los últimos datos actualizado por el INE desvelan que la desaceleración es más intensa de lo que se pensaba. Las tasas de crecimiento pueden quedar reducidas a la mitad e n solo 4 años, desde el 3,8% del 2015 al 1,9% previsto para el 2020. Pero la economía española sigue creciendo por encima de su potencial (que algunos sitúan entre el 1,5% y el 2%) y eso significa que aún sigue instalada en la fase alcista del ciclo económico. Si los riesgos exteriores (agravamiento de las tensiones comerciales y ‘brexit’ duro) no se materializan, la economía española podría conservar su velocidad de crucero y seguir creando empleo.  En caso contrario, la desaceleración entraría en una fase  más aguda.

¿Y cómo le va a la economía del resto del mundo? 

La economía de EEUU crece enel entorno del 2%, con pleno empleo, pero el 98% de los economistas norteamericanos ven una recesión en el 2020 o el 2021. En la zona euro, el riesgo se sitúa más lejano, pero apenas crecerá el 1,1% este año y el 1% el próximo, según la OCDE. Para la economía mundial, las perspectivas se han rebajado al 2,9% y el 3% respectivamente.

¿Alguien está haciendo algo para afrontarlo? 

El Banco Central Europeo ha sido el primero en reaccionar. El jueves  aprobó un potente paquete de medidas para mantener los tipos de interés en niveles ínfimos, tal vez durante dos años más. El banco central de EEUU (Reserva Federal) también ha bajado los  tipos.
Las decisiones de los Gobiernos van con retraso. Alemania se resiste a aumentar el gasto público para estimular la actividad. Países como España demoran la adopción de reformas por el bloqueo político. Y la Unión Europea  sigue sin dotar un instrumento presupuestario potente para acometer políticas anticíclicas en caso de crisis (aumentar la inversión o prestar ayuda a los parados). También existe la expectativa de que la UE flexibilice sus rígidas reglas de disciplina  para permitir a los Estados que determinadas inversiones productivas, que pueden tirar de la economía, no cuenten como déficit. La  OCDE anima a los Estados a aprovechar los bajos tipos de interés para invertir en infraestructuras. La OCDE lo llama «invertir en futuro».