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CONTABILIDAD NACIONAL

El INE rebaja dos décimas, al 2,4% el crecimiento del 2018

El Instituto de Estadística certifica una desaceleración de la economía más rápida

Los cambios metodológicos reducen en 6.055 millones el nivel de PIB y en unos 450.400 puestos el de empleo

ROSA MARÍA SÁNCHEZ

La ministra Nadia Calviño.

La ministra Nadia Calviño. / LUCA PIERGIOVANNI (EFE)

La economía española creció 2,4% en el 2018, dos décimas menos del 2,6% estimado incialmente por el Instituto Nacional de Estadística. El INE ha publicado este lunes la revisión de la serie estadística de la Contabilidad Nacional para el periodo entre 1995 y el 2018.

A lo largo de los 24 años sujetos a revisión, hay ejercicios en los que las correcciones han sido al alza y en otros ha sido a la baja. Como resultado de todo ello, el nivel de PIB en el 2018 es algo inferior a lo que se había estimado previamente: en total 1.202.193 millones de euros (unos 6.055 millones menos que en la estimación anterior, el 0,5% menos).

Además, los nuevos datos ponen de manifiesto que la desaceleración de la economía española, desde el techo marcado en el 2015, está siendo más intensa de lo que se pensaba.

También es menor el nivel de empleo: unos 450.400 puestos menos equivalentes a tiempo completo, con datos del 2017

Menos empleo y más precario

El método de cálculo de la Contabilidad Nacional empleado por el INE hasta ahora estimaba la existencia de 17,95 millones de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en la economía española. La nueva metodología reduce la cifra en casi medio millón, hasta los 17,5 millones de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo

Es difícil explicar por qué 'desparecen' casi medio millón de puestos de trabajo de las cuentas públicas. Hay que tener en cuenta que la Contabilidad Nacional no solo toma en consideración los registros oficiales (cotizaciones a la Seguridad Social). También extrae conclusiones a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) que, como su nombre indica, es una encuesta, no un registro de datos, que, al menos en teoría, recoge parte del empleo sumergido. Por último elabora los datos para transformar el número de ocupados resultantes en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo.

Con la nueva metodología, el INE reduce a 20.149.300 puestos, el empleo existente en el 2017 (132.000 menos que con la metodología anterior). Y al traducir estos puestos a empleos equivalentes a tiempo completo, la cifra pasa de 17,95 a 17,5 millones.

Conclusión, hay menos empleo y más precario de lo que se desprendía de la metodología anterior.

Metodología armonizada

La actualización de la serie es de carácter armonizado dentro de la Unión Europea y forma parte de las llamadas "revisones extraordinarias regulares de las cuentas nacionales" (tipo 'benchmark') que realizan las oficinas estadísticas de la Unión Europea. Este tipo de actualizaciones han de realizarse al menos cada cinco años. La última fue en el 2014, cuando el INE incorporó a la Contabilidad Nacional cálculos sobre prostitución y actividades ilícitas.

En la ocasión actual, los principales cambios introducidos afectan a cuestiones tales como la valoración de la inversión en activos fijo o la cuantificación de la economía sumergida. Fuentes del INE, sin embargo, han explicado que es imposible precisar si la nueva cuantificación de la economía sumergida ha sumado o ha restado respecto del cómputo final. 

Además de la actualización metodológica, los nuevos datos publicados este lunes por el INE también incorporan los habituales ajustes que realiza el instituto cada año sobre los tres ejercicios previos por la adición de nuevas fuentes de información (como por ejemplo, la encuesta de presupuestos familiares, que se publica con posterioridad al cierre del ejercicio). En este caso, los ejercicios afectados son los años 2016, 2017 y 2018.

La cuesta abajo, más pronunciada

Como resultado de ambos factores (actualización metodológica e incorporación de nuevos datos), el INE estima ahora que el producto interior bruto (PIB) creció el 3,8% en el 2015, dos décimas por encima de lo que daba la serie anterior (3,6%). Desde entonces las revisiones se han producido a la baja.

En lugar de la secuencia previa del 3,2%, el 3% y el 2,6% de crecimiento real estimado con anterioridad para los ejercicios del 2016, el 2017 y el 2018, la nueva serie arroja los datos de 3%, 2,9% y 2,4% para estos tres últimos ejercicios.

La revisión da como resultado un nuevo perfil en el que la tasa de crecimiento real  pasa del 3,8% en el 2015 al 2,4% en el 2018 (con un descenso de 1,4 puntos en la tasa de crecimiento en tres años)

La cuesta abajo aparecía algo menos pronunciada en la serie anterior, pues la pendiente partía de una tasa del 3,6% del 2015 y aterrizaba en el 2,6% en el 2018 (un descenso de un punto en tres años).

Revisión del 2018

En particular, la corrección a la baja del 2018 (del 2,6% al 2,4%) obdece a una menor aportación al crecimiento económico por parte de la demanda interior (2,6 pp), mientras que el sector exterior restó tres décimas, en línea con lo que había avanzado el INE.

El gasto privado solo creció el 1,8% en el 2018 (frente al 2,3% avanzado en marzo por la contabilidad trimestral), mientras que el consumo público creció el 1,9% (dos décimas menos que lo avanzado en marzo). Por su parte, la inversión sorprende al alza, con un incremento anual del 6,1% (frente al 5,6% estimado en marzo)

El empleo de la economía, en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, creció el 2,5%, tasa similar a la estimada por la contabilidad trimestral.