Ir a contenido

política monetaria

La Reserva Federal vuelve a bajar los tipos para contrarrestar el impacto de la guerra comercial

El banco central estadounidense aplica la segunda rebaja del precio del dinero en más de una década

Ricardo Mir de Francia

El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell.

El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell. / AP / CAROLYN KASTER

La Reserva Federal de Estados Unidos ha vuelto a bajar los tipos de interés, la segunda vez que sucede desde el final de la crisis financiera de hace una década. La decisión del banco central pretende contrarrestar la incertidumbre creada por la guerra comercial con China, que está contribuyendo decisivamente a la desaceleración generalizada de la economía mundial. “Hemos tomado esta decisión para que la economía se mantenga fuerte”, ha dicho el presidente de la Fed, Jerome Powell, tras concluir la reunión mensual del organismo. Con este nuevo recorte de un cuarto de punto para abaratar el crédito, los tipos de interés quedan en una horquilla entre el 1.75% y el 2%. Y podría no ser la última porque mayoría de los integrantes de la Fed esperan una tercera rebaja antes del final del año. 

Powell ha dejado claro que su preocupación se deriva fundamentalmente del impacto de la prolongada guerra arancelaria que su país mantiene con China, un pulso sin visos de solución que está minando el potencial de varios sectores de la economía estadounidense. “Las tensiones de la política comercial han crecido y decrecido, al tiempo que elevaban la incertidumbre que pesa sobre la inversión y las exportaciones”, ha dicho ante los medios. “Nuestros contactos en el mundo empresarial llevan tiempo diciéndonos que esa incertidumbre está desincentivando la inversión en sus negocios”. Powell no se ha atrevido a cuantificar los daños de la guerra comercial, aunque es bien sabido que ha golpeado con dureza a sectores como la agricultura, el automóvil o la maquinaria. 

En su comunicado, el banco central sostiene que “el mercado laboral se mantiene fuerte y la actividad económica crece a un ritmo moderado”, pero también constata que, a pesar del vigoroso impulso del consumo, “la inversión empresarial y las exportaciones se han debilitado”. En líneas generales, EE UU se encuentra en una situación bastante mejor que la de sus socios europeos o Japón, pero las fricciones comerciales o el desenlace del Brexit pesan como una nube como sobre mercados, que han mostrado su desconfianza en el futuro al colocar su dinero en letras del Tesoro a corto plazo, en lugar de buscar mayores rentabilidades en los bonos a largo plazo, lo que ha invertido la llamada curva de rendimiento, una señal que suele anunciar la proximidad de una recesión. 

Para curarse en salud, la Fed vuelve a apostar por el estímulo, como han hecho otros bancos centrales como el europeo. Tiene además a su favor la inflación, que sigue por debajo del objetivo del 2%. Aunque la decisión no se ha adoptado con consenso. De los 10 integrantes del Comité de Mercado Abierto de la Fed, dos de ellos han votado para dejar los tipos como estaban y un tercero para rebajarlos en medio punto en lugar del cuarto de punto adoptado finalmente. De cara al futuro, todos ellos parecen confiar en que EE UU podrá vadear la amenaza de recesión que se cierne sobre la economía global. Ninguno de los miembros de la Fed cree que los tipos bajarán del 1.5% antes del 2022.

Powell está siendo sometido a una extraordinaria presión por parte del presidente Donald Trump, que no ha dejado de cuestionar su capacidad para dirigir el banco casi desde el día en que lo nominó para capitanearlo. Trump reclama agresivas bajadas de los tipos para estimular el consumo y la inversión, intereses neutros o negativos, sin importarle que la Fed pueda quedarse sin herramientas para reconducir el rumbo en caso de que las cosas se tuerzan. Ni siquiera con esta última bajada Trump está contento. “Otra vez Jay Powell y la Reserva Federal. “No tienen agallas, ni sentido ni visión. Es un terrible comunicador”, ha escrito el presidente tras conocerse la decisión del banco.