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Difucultades en la 'locomotora' europea

El Bundesbank alerta de que Alemania puede entrar en recesión este trimestre

El banco central germano constata que la debilidad de la industria ya se extiende a otros sectores

El Gobierno de Merkel prepara un plan de estímulo de unos 50.000 millones de dinero público

Rosa María Sánchez

La cancillera Angela Merkel.

La cancillera Angela Merkel. / REUTERS / FABRIZIO BENSCH

El banco central de Alemania, el Bundesbank, ha advertido este lunes de que la economía germana puede entrar en recesión técnica en el tercer trimestre de este año, como consecuencia de las dificultades por las que atraviesa su industria y sus exportaciones por efecto de las tensiones comerciales mundiales y el 'brexit'.

La oficina federal de estadística Destatis certificó la semana pasada que la economía alemana se contrajo el 0,1% en el segundo trimestre del 2019. Ahora, el Bundesbank, en su informe mensual de este lunes, advierte de que en el tercer trimestre "la economía podría contraerse de nuevo".

Para muchos analistas, el encadenamiento de dos trimestres consecutivos con caídas en el producto interior bruto (PIB) dan pie a una recesión técnica.  Esta es la situación en la que parece estar a punto de incurrir la 'locomotora' de la economía europea, con riesgo de hacer llegar el frenazo a todos los 'vagones' que la secundan. A finales del 2018, Alemania logró sortear la recesión técnica (tras un tercer trimestre en negativo, logró crecer en el cuarto), pero ahora esto parece más difícil.

Efecto 'mancha de aceite'

"La economía doméstica aún está bien. La debilidad está concentrada en la industria y las exportaciones. Las disputas en el comercio internacional y el 'brexit' son importantes razones que lo explican", afirma el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann.

No obstante, el informe mensual constata que la desaceleración se está trasladando cual mancha de aceite a otros sectores de la economía alemana, como la construcción, los alojamientos hoteleros y los restaurantes.

Solo el comercio minorista y algunos otros servicios siguen tirando de la economía, según los economistas del banco central. "A la luz de la menor utilización de la capacidad productiva y de las moderadas previsiones para la industria, las empresas probablemente han frenado su inversión en nueva maquinaria y equipamiento", apuntan. El consumo privado tampoco parece estar aumentando en los meses de verano respecto al segundo trimestre. "Probablemente el consumo público está actuando como el único impulso de la actividad económica", resuelven los expertos del Bundesbank. 

Plan de estímulo

El Gobierno alemán no es ajeno a esta preocupación. Después de una década de crecimiento, la recesión técnica espera a la vuelta de la esquina y antes de llegar a ese punto el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, ya ha sugerido la posibilidad de poner en marcha un plan de estímulo para evitarla. Alemania tiene capacidad fiscal para contener cualquier crisis económica "con todas las fuerzas", afirmó Scholz este domingo.

La semana pasada, la canciller Angela Merkel admitió que la economía está "entrando en una fase difícil" y que su Gobierno reaccionará "dependiendo de la situación". "Estamos en una economía débil, pero aún no en recesión. Podemos evitar eso si tomamos las medidas correctas", abundó entonces el ministro de Economía, Peter Altmaier, de la conservadora Unión Demócrata Cristiana.

Fuentes oficiales citadas por Reuters y por Bloomberg cifran en 50.000 millones de euros el montante del plan de estímulo que podría estar ultimando el Ejecutivo alemán. "El Gobierno está estudiando incentivos para mejorar la eficiencia energética de los hogares, promover la contratación a corto plazo y aumentar los ingresos a través del bienestar social", apuntan las fuentes  citasdas por Bloomberg.

Hace años que el propio Banco Central Europeo ( BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario Internacional reclaman del Gobierno alemán un plan de estímulo con dinero público que tire de la actividad del país y de la eurozona al tiempo que ello contribuya a corregir el superávit exterior que desequilibra la economía germana. Hasta el momento, el Ejecutivo de Merkel ha hecho caso omiso de estas demandas anteponiendo siempre su propio objetivo de disciplina presupuestaria.

Pero ahora que el nivel de deuda pública está descendiendo por debajo del nivel del 60% del PIB que sirve de referencia de estabilidad en la Unión Europea, parece abrirse una ventana. "Si tenemos un nivel de deuda en Alemania por debajo del 60%, esta es la baza que tenemos para contrarrestar una crisis con toda la fuerza",  afirmó Scholz este domingo. El ministro dijo que la crisis del 2008 había costado a Alemania alrededor de 50.000 millones de euros. "Deberíamos ser capaces de reunir esa suma. Y podemos hacerlo. Esa es la buena noticia", añadió.

Temas: Crisis Alemania