03 abr 2020

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Primero de mayo

Una gota malaya contra la reforma laboral

Los sindicatos insisten un año más en recuperar los derechos perdidos tras la crisis, en un escenario que ven favorable tras los resultados electorales del 28-A

Gabriel Ubieto

Manifestación del 1 de mayo en Barcelona. / FERRAN NADEU (VÍDEO: EFE)

El movimiento sindical ha puesto el foco este Primero de Mayo en Barcelona en saldar cuentas pendientes. Nada nuevo bajo el sol respecto a otros años, con la diferencia de que en este sus ya históricas reivindicaciones -derogación de las reformas laborales y de las pensiones- parecen más cerca. El sindicalismo apuesta a la táctica de la gota malaya. Las elecciones del 28 de abril han estado muy presentes y las diferentes fuerzas políticas han recogido el guante, desde ERC hasta el PSC, pasando por los 'comuns', los partidos se han comprometido a abordar estas cuestiones en la legislatura que comienza.

"Las ocho horas no se consiguieron en una sola huelga", ha recordado el secretario general de UGT en Catalunya, Camil Ros; haciendo referencia al centenario que se conmemora este 2019 de la huelga de La Canadenca. Las centrales esperan que su persistencia no tarde más en dar frutos y puedan recuperar los “equilibrios” y los “derechos” perdidos tras la crisis económica, según ha señalado el secretario general de CCOO en Catalunya, Javier Pacheco.

La manifestación, a la que han asistido 30.000 personas según organizadores y 5.000 personas según la Guardia Urbana, ha transcurrido sin incidentes y en un ambiente festivo. “Cuando la Via Laietana la llena la política dicen que son 300.000 personas y cuando la llenan las personas trabajadoras dicen que somos 5.000”, ha afirmado con sorna Pacheco sobre las cifras de participación oficiales.

Las batucadas han sido la banda sonora y las pancartas, visibilizando los diferentes conflictos laborales que hay actualmente en Catalunya, el decorado. Han salido los trabajadores de la popular Chupa-Chups, que están encallados negociando un nuevo convenio. Han salido los trabajadores de Nissan, que están discutiendo como cerrar la salida de 600 trabajadores de la plantilla de Zona Franca. Y han salido un largo etcétera de colectivos como los del Servicio de Emergencias Médicas (SEM), que el próximo 7 y 8 de mayo han convocado huelga, o los trabajadores del metro, en pleno conflicto con TMB por la gestión del amianto, o los trabajadores de los centros de inserción para personas con discapacidad, con dificultades en el sector para que se les aplique la subida del salario mínimo interprofesional.

"Diálogo y progreso"

La hoja de ruta para combatir la precariedad de CCOO y UGT en Catalunya pasa por grandes reformas en el Congreso de los Diputados y tras las recientes elecciones consideran que “ya no hay excusas”. "De los 48 diputados que escogieron los catalanes en las últimas elecciones, 34 fueron de izquierdas. El mensaje de la sociedad catalana es claro: queremos políticas de izquierda y queremos diálogo", ha afirmado Ros.

Las centrales han pedido a los partidos que “recuperen la agenda social”, que consideran que ha perdido protagonismo en el debate público en detrimento de la territorial. Sin que ello signifique renunciar a una salida “política”, no “jurídica” al conflicto catalán, como ha remarcado Ros, haciendo una especial mención a la ‘exconsellera’ de Treball y militante de UGT, Dolors Bassa, encarcelada.

Aunque no solo para las reformas laborales y de pensiones han tenido palabras los líderes sindicales. Otras luchas, que recientemente han adquirido una fuerza transversal, también han sido protagonistas este Primero de Mayo en Barcelona. “El mundo del trabajo hemos de ser el impulso para acabar con la lacra de la desigualdad entre hombres y mujeres”, ha declarado Pacheco.

Luchas alternativas

Los sindicatos más representativos han ocupado el centro de Barcelona en la mañana de este Primero de Mayo, aunque no han sido los únicos en salir a la calle. El sindicalismo libertario ha celebrado por primera vez este año desde el 1983 (cuando la CGT se escindió de la CNT) su primer día internacional de los trabajadores de manera unitaria. En la manifestación de la mañana han acudido unas 800 personas según organizadores y 300 personas según la Guardia Urbana.

La Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), con gran peso en el sector público catalán, ha celebrado su Primero de Mayo apoyada en los movimientos sociales. En la tarde de este miércoles ha programado una manifestación que vaya desde la antigua fábrica de La Canadenca hasta el actual CAP de la Misericordia, conectando las luchas históricas del pasado con las del presente. “La organización de las clases populares son la única garantía, y la historia nos lo ha demostrado, para frenar al fascismo”, ha declarado uno de sus portavoces, Marc Casanovas.

El denominador común de las diferentes convocatorias es el conseguir el ambiente que se respira en los primeros de mayo: volver a ubicar las realidades y necesidades del mundo del trabajo en el centro del debate público.