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Entrevista al líder de CCOO

Pacheco: "No devolver las pagas extras a los funcionarios es un agravio"

El secretario general de CCOO de Catalunya considera que el Govern tiene margen para restituir los derechos de los trabajadores públicos

"Los acuerdos en Catalunya indican que existe un consenso para modificar el Estatuto de los Trabajadores", opina mirando al Gobierno del PSOE

Gabriel Ubieto

El secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco.

El secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco. / Ricard Fadrique (El Periódico)

El secretario general de CCOO en Catalunya, Javier Pacheco (Barcelona, 1970), encara el último trimestre del 2018 con la prioridad de hacer cumplir a las patronales los acuerdos pactados este verano y al Govern la devolución de las pagas extras a los funcionarios. También tacha de "barrabasada" la prisión de los líderes independentistas y pide mantener los puentes de diálogo, pase lo que pase en los juicios del 'procés'.

¿Cuáles son las prioridades de CCOO Catalunya para este curso que arranca?

Este verano cerramos los acuerdos con las patronales tanto a nivel estatal como en Catalunya y nuestra prioridad es hacerlos cumplir para devolver los equilibrios al mundo del trabajo. Algo que durante la crisis, con el retroceso en derechos y condiciones de vida se había roto. Los acuerdos alcanzados son una primera piedra en ese sentido, pero tenemos que asegurarnos de que se cumplen.

¿Podemos esperar avances en los espacios a tres bandas que comparten con el Gobierno?

Ese es otro de los grandes temas que quedan pendientes. En la Mesa del Diálogo Social, reabierta con Pedro Sánchez, hemos de avanzar para derogar los aspectos más importantes de la última reforma laboral del PP, para avanzar en la lucha contra la precariedad. Y en Catalunya hemos de poner en práctica la Taula pel Diàleg Social Permanent, algo clave para plantearnos que la concertación social es un beneficio en sí mismo, además de para impulsar otros espacios como por ejemplo el Pacte Nacional per la Indústria o políticas como la Renda Garantida de Ciutadania.

Del Pacte Nacional per la Indústria, que cumplió 20 años recientemente, se le ha criticado que en ocasiones la falta de concreción política.

Este uno de los acuerdos más importantes alcanzados en Catalunya, pero para que sea eficaz debe tener una concreción presupuestaria. Depende de la voluntad política y la prórroga de los presupuestos de este año ha provocado un retraso. Es algo en lo que no podemos esperar más si queremos ser la vanguardia del proceso de transformación del modelo productivo. La transformación digital, la automatización o la robotización no serán posibles sin crear un sistema de formación profesional continua que lo permita.

El grupo promotor de la Renda Garantida denuncia que reiteradamente se están denegando asignaciones sin base legal.

Otro tema muy marcado por el actual contexto político. Ahora se está comenzando a implementar después del retraso que supuso la intervención del 155. La parálisis que provocó hizo que hasta hace muy poco no se pusiera en marcha la comisión de seguimiento  y miles de personas no han podido acceder a este derecho por no estar definidos bien los criterios de acceso. Un punto en el que debemos trabajar es hacer compatible este derecho con las rentas del trabajo, tal y como ya fija la ley. Difícilmente podrá llegar así este derecho a, por ejemplo, los trabajadores en riesgo de pobreza, que suman alrededor de 400.000 personas en Catalunya.

¿Queda pendiente para este otoño la firma de algún convenio estratégico?

Los más importantes ya están firmados, como el de la industria química o la del metal. El de las industrias cárnicas sería el más importante que estamos negociando a nivel estatal.

¿Se podrá cerrar?

No lo sé. Está muy marcado por el conflicto del fraude de las falsas cooperativas y todo un modelo de gestión empresarial. Un modelo que creo que se está rompiendo, afortunadamente, por las denuncias sindicales y las intervenciones de la inspección de trabajo.

En el recién Acord Interprofessional de Catalunya (AIC) firmado pactaron con las patronales catalanas que una empresa multiservicios no podía tener unas condiciones laborales peores que las del convenio sectorial. Algo que ya iría en este sentido en materia de subcontratación.

El AIC indica al Gobierno del Estado que existe un punto de referencia en el que hay consenso, tanto entre sindicatos como entre patronales, para modificar el Estatuto de los Trabajadores. Igualar las condiciones en la subcontratación acabaría con esa vía de escape de agua que han visto las empresas para abaratar sus costes laborales para intentar garantizar su rentabilidad, sin necesidad de invertir capital. Este modelo empresarial es muy dañino para todo el país, ya que plantea una carrera por la productividad que hipoteca el presente y el futuro de los trabajadores.

¿Está mejor la situación en Catalunya ahora que hace 100 días?

Hoy tenemos dos nuevos gobiernos, el de Torra y el de Sánchez, que como mínimo han abierto canales de diálogo. No obstante, en muchas materias hay una parálisis política por parte de la Generalitat. Existen márgenes más allá de los presupuestos para la iniciativa política que no se están asumiendo.

¿Cómo cuales?

Uno fundamental sería la recuperación de las pagas extras del 2013 y 2014 de los funcionarios. No se está aplicando un acuerdo estatal de obligado cumplimiento por falta de voluntad política. Es un perjuicio especial a estos trabajadores, que han demostrado su responsabilidad garantizando la actividad institucional con la mayor normalidad posible durante la intervención del 155, algo sin precedentes. Que para el Govern de la Generalitat restituirles sus derechos no sea una prioridad es un agravio.

¿Los presos independentistas deberían esperar en libertad al juicio?

Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Si en un comité de empresa despiden a nuestros representantes cuando están negociando, difícilmente podrán negociar nada si no reestablecemos antes sus derechos.

¿Entendería que los independentistas rompieran el diálogo con el Estado si las sentencias de los juicios que pueden salir en otoño les son desfavorables?

Es legítimo que opten por las movilizaciones y las reivindicaciones, pero ello no es incompatible con el diálogo. Romper esos puentes sería un grave error.

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