30 oct 2020

Ir a contenido

El Govern allana el camino de los Presupuestos con la CUP con una carga a los bienes de lujo

El nuevo impuesto gravará coches de más de 200 CV y barcos de 8 metros de uso privativo

El mínimo exento será de 100.000 euros y de 500.000 si se incluyen inmuebles no dedicados a la actividad productiva

Agustí Sala Xabi Barrena

Embarcaciones de recreo en el Port de Barcelona

Embarcaciones de recreo en el Port de Barcelona / FERRAN SENDRA

El Govern ha allanado el camino de los Presupuestos, cuyo antreproyecto junto con la ley de acompañamiento entrará este martes en el Parlament, al pactar con la CUP una norma para gravar los inmuebles y otros activos no productivos propiedad de sociedades. La norma va dirigida a los propietarios de grandes empresas que utilizan determinados bienes, que tributan con las ventajas de activos productivos, pero que en realidad se emplean para uso privativo o recreativo.  

Este nuevo gravamen, en forma de proposición de ley de Junts pel Sí (JxSí) y la CUP, prevé que tributen los activos de uso privativo no afectos a la actividad económica, con un valor superior a 100.000 euros. Cuando se incluyan inmuebles, el mínimo exento será de 500.000 euros. Los importes fijados pretenden liberar de esta nueva carga a pymes autónomos, según fuentes del Ejecutivo catalán.

La tarifa del nuevo impuesto, que supone la respuesta al gravamen a las grandes fortunas que reclamaban los 'cupaires', empezará en el 0,25% y tendrá un tipo máximo del 1% por encima de los tres millones de euros. Tras numerosos estudios, la Conselleria de Economia concluyó que la Generalitat carecía de competencias para un impuesto como el existente en Guipúzcoa.   

JxS y la CUP justifican este nuevo impuesto, que se tramitará en paralelo a los Presupuestos, en la necesidad de paliar la desigualdad y distribución desequilibrada de las rentas. En el periodo 2002-2011, "el 25% de los hogares más ricos aumentó su patrimonio en un 45% mientras que el 25% de los hogares más pobres lo redujo en un 5%", según la exposición de motivos.

VIVIENDAS O EMBARCACIONES

El nuevo tributo recae en los bienes inmuebles, los vehículos a motor con un potencia igual o superior a 200 caballos (CV), las embarcaciones de recreo de más de ocho metros de eslora y las aeronaves.

En todos los casos han de ser activos "que no están afectos directamente a la actividad económica o de servicio público". Otro de los requisitos es que se destinen a actividades, usos o aprovechamientos privados o, cuando siendo objeto de alquiler, estén alquilados a los propietarios, socios o partícipes de una sociedad o personas o entidades vinculadas a la misma. Los bienes tampoco han de estar sujetos a explotación comercial.

El impuesto se meritará el 30 de junio de cada año. El Govern no ha hecho una estimación de los ingresos posibles ni de los potenciales contribuyentes, dado que ello dependerá de la actividad inspectora que desarrolle la Agència Tributària de Catalunya (ATC) o de quienes declaren voluntariamente.

La proposición de ley ha entrado en el Parlament con la firma del presidente del grupo de JxS, Jordi Turull; la portavoz, Marta Rovira; y la presidenta y portavoz de la CUP, Mireya Boya y Anna Gabriel.

GASTO SOCIAL

El anteproyecto de Presupuestos recoge un aumento de unos 1.050 millones de euros en las partidas de gasto social, incluídas en Ensenyament, Salut y Afers Socials. Este aumento supera en 176 millones al previsto en el proyecto de la primavera pasada que finalmente no se llegóa a aprobar por la oposición de la CUP.

En el texto de la ley de acompañamiento se incluyen modificaciones de impuestos y algunos cambios, como el que afecta a 250.000 contribuyentes de menos de 32 años e ingresos de másde 30.000 euros y que dejarán de beneficiarse se una deducción adicional del 1,5% por vivienda habitual en el tramo autonómico. Con esta medida y otras, como la reformulación del impuesto sobre las grandes superficies o la creación de un nuevo gravamen sobre las bebidas azucaradas, el Govern prevé ingresar 121,4 millones de euros en el 2017, que en el ejercicio siguiente se elevarán a 180 millones, ya que algunos no entrarán en vigor hasta abril.

Las cuentas públicas prevén un aumento del producto interior bruto (PIB) del 2,7% el año que viene, muy por debajo del 3,4% con el que está previsto cerrar el 2016. El déficit será del 0,5% del PIB, frente al 0,7% del 2016, aunque el Ejecutivo catalán prevé cerrar en el 1%