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SANTS-MONTJUÏC

Sonrisas rasgadas

La Asociación de Familias Adoptantes en China nació hace 21 años para asesorar a las parejas que deseaban una hija

La oenegé lidera un proyecto de atención a huérfanos ciegos

Carme Escales

En los barrios de Barcelona se cuecen cosas preciosas, pero en silencio. Se cierran círculos beneficiosos para personas de la ciudad, y de países lejanos, como el que hacen realidad las familias integrantes de la Asociación de Familias adoptantes en China (AFAC), con sede en el distrito de Sants-Montjuïc.

Todo empezó con la emisión del reportaje de la BBC Las habitaciones de la muerte, en el que, con cámara oculta, se mostraba el abandono que sufrían las niñas en orfanatos chinos. La política del hijo único en China y la sobrevaloración por tradición de los varones -al casarse, la mujer pasa a pertenecer a la familia del marido- llenó los orfanatos de niñas abandonadas. En España se avivó el interés por adoptar a esas niñas no deseadas.

Francesc Acero, presidente de la AFAC, fue uno de aquellos padres adoptantes. "La asociación nos orientaba sobre la documentación y el protocolo para optar a la adopción", explica Acero. "Desde la AFAC se aseguraba la transparencia y legalidad del proceso y la fiabilidad de los informes médicos de las criaturas", añade el padre de Abril Chun, su hija de 16 años, que llegó con 18 meses de Chungking, al sudoeste chino.

Veintiún años después de fundarse y tras 17.000 adopciones en las que la AFAC ha ayudado, directa o indirectamente, ahora esta entidad con sede en Hostafrancs es una oenegé que auspicia un proyecto de ayuda a menores huérfanos invidentes en un orfanato de China. Las actividades que realizan los socios de la entidad logran fondos para ello.

'CONTIGO PARA SIEMPRE'

En la ciudad de Jiaozou, al norte del país, se ubica el centro de acogida en el que niños y niñas con deficiencia visual, y muchos de ellos con otras patologías añadidas, se benefician desde inicios el pasado año de la atención de tres profesores y cuatro cuidadores. "Eran niños que ni caminaban, ni hablaban, ni comían sólidos -detalla Acero-. Ahora, de la mano de nuestro proyecto Contigo para siempre, tratamos de empoderar a esos menores para realizar sus tareas cotidianas, pese a sus problemas de visión. Son 11 niños y el próximo año queremos construirles habitaciones en el propio centro donde aprenden".

Torneos de pádel, caminatas solidarias y venta de libros de los que afloran valores solidiarios interculturales suman euros para financiar el proyecto que, desde Sants-Montjuïc, ilumina la vida de esas criaturas. Para ellas existe otra esperanza: el Pasaje Verde. Es una línea de adopción exclusiva para niños y niñas huérfanos chinos con patologías o necesidades especiales, como el problema de labio leporino de Sira Jing cuando fue adoptada por sus padres catalanes.

"Veíamos injusto que huérfanos con alguna patología no pudieran tener esa oportunidad", expresa Francesc Betoret. Sira y su hermana Lara son activas participantes en las acciones de la AFAC. "Nos gusta sobre todo la fiesta del año nuevo chino", dicen. Sira, especialmente, porque ese día viste el traje tradicional. Sant Jordi y otras fiestas también las celebran con otras familias socias de la AFAC.

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