La crisis azulgrana

¿Cuáles fueron los 10 últimos técnicos despedidos por el Barça?

Venables, Van Gaal, Valverde, Setién y Koeman. 

Venables, Van Gaal, Valverde, Setién y Koeman.  / EP

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Raúl Paniagua
Raúl Paniagua

Periodista

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Aunque se acumulan tres despidos en 22 meses contabilizando la destitución de Ronald Koeman, el Barça no se caracteriza por ser un club de gatillo fácil con sus técnicos. Sin ir más lejos, entre 2003 (Van Gaal) y 2020 (Valverde) no hubo ni un despido en el banquillo de una entidad que vivió épocas de gloria y estabilidad que ahora parecen muy lejanas.

Once jornadas (10 partidos de Liga sin contar el aplazado ante el Sevilla) ha durado Koeman en el banquillo azulgrana, el registro más efímero desde los tiempos de Terry Venables, que fue destituido un 23 de septiembre de 1987 tras dirigir solo cuatro encuentros de Liga en su cuarto curso al frente del Barça. 

Es el paralelismo más claro en la historia reciente de la entidad catalana. Venables llegó al Barça como relevo del 'flaco' Menotti en la era post Maradona. Recomendado por Robson y buen amigo de Núñez, el técnico conquistó el título de Liga en la campaña 1984-85. Un curso después, alcanzó la final de la Copa de Europa de Sevilla de infausto recuerdo.

Pañolada a Venables

En su tercera temporada perdió la final de Copa ante el Zaragoza. Ya no había 'feeling' ni confianza en él, pero inició el cuarto ejercicio y se fue a la calle por la vía rápida con pañolada incluida en el Camp Nou ante el Valencia (0-1). Debutó con triunfo en Las Palmas, pero sumó tres derrotas consecutivas en la Liga que fueron determinantes, incluido un derbi en Sarrià (2-0). Luis Aragonés recogió su testigo en una época en la que Javier Clemente, entonces en el Espanyol, sonaba como futuro entrenador. 

Venables dirige un partido del Barça en 1987.

/ FCB

En los años 80, hubo otros despidos en la entidad azulgrana, pero no tan fulminantes como el de Venables. Ladislao Kubala duró nueve jornadas, dos menos que Koeman, en la temporada 1980-81, mientras Udo Lattek entrenó los primeros 26 encuentros de la 1982-83 y Quimet Rifé alcanzó los 23 en la 1979-80 después de sustituir a Lucien Muller, otro de los entrenadores que sufrió la guillotina de Núñez.

Gaspart y Van Gaal

Hasta los técnicos más emblemáticos de club han pasado por el mal trago del despido, empezando por Johan Cruyff, que cerró su ciclo victorioso con un finiquito el 18 de mayo de 1996. La temporada azulgrana era muy decepcionante y la derrota en la final de Copa aceleró su adiós. Cinco años después, llegó el turno de Serra Ferrer, que se mantuvo en la secretaría técnica y en enero de 2003 se produjo otro de los ceses más destacados: el de Louis van Gaal. 

Koeman ya bromeó hace un mes con las palabras de su enemigo Van Gaal, que aludió a la felicidad de los "amigos de la prensa" por su adiós a principios de siglo. La segunda etapa del actual seleccionador de Países Bajos acabó con una derrota en Vigo. El neerlandés fue repescado por Joan Gaspart para afrontar una segunda etapa que resultó un fiasco.

Toño de la Cruz (un partido) y Radomir Antic acabaron aquella campaña. El Barça entró después en una etapa de cierta estabilidad. No hubo despidos hasta enero de 2020, cuando Ernesto Valverde fue fulminado por Bartomeu tras la derrota en la Supercopa contra el Atlético. 

El 2-8 de Setién

El Barça había ganado dos ligas con el preparador extremeño y también comandaba el campeonato en su tercer curso, pero las debacles europeas y el desencanto de la afición pesaron demasiado. El tiempo demostró que su destitución no fue la solución soñada. Quique Setién le suplió con nefastos resultados coronados con la goleada en Lisboa ante el Bayern (2-8).

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Quique Setién, durante el partido ante el Bayern en Lisboa.


/ Michael Regan / Getty

Fue el último partido del cántabro, que duró siete meses en el banquillo. Tres días después de la tragedia de Portugal fue despedido. Tenía un año más de contrato y otro opcional. Aún le deben dinero. Koeman fue el elegido para sustituirlo. El héroe de Wembley dejó la selección para volver al Camp Nou, pero triunfó más como jugador que como técnico.