24 sep 2020

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EL DRAMA BLANQUIAZUL

El Espanyol consuma la tragedia: de Europa a Segunda

El equipo perico sufre el quinto descenso de su historia un año después de acabar séptimo en la Liga

Raúl Paniagua

David López se lamenta junto a Ter Stegen y Lenglet, este jueves en el Camp Nou.

David López se lamenta junto a Ter Stegen y Lenglet, este jueves en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

Hay jornadas que nunca se olvidan. Días históricos que por suerte o por desgracia permanecen en la retina para siempre. En la historia más o menos reciente del Espanyol, algunos de esos episodios podrían ser la final de Copa ganada al Zaragoza en el Santiago Bernabéu en el 2006, el subcampeonato de la UEFA del año siguiente en Glasgow o el regreso a Europa sellado el  curso pasado con una victoria ante la Real Sociedad en la última jornada. Aquel triunfo en Cornellà provocó el delirio y la invasión del estadio de centenares de hinchas pericos. Parecía el inicio de algo muy bonito. Catorce meses después, la euforia ha dado paso a la depresión.

El desastre se consumó este jueves en el peor escenario posible. Fue una derrota muy digna por la mínima en un duelo  descafeinado, pero igualmente dolorosa. Horas antes del derbi, los culés ya vaticinaban su felicidad. «Hoy puede ser un gran día», rezaba una pancarta en los aledaños del Camp Nou.

La tormenta de Rubi

Ya le habría gustado a más de un seguidor azulgrana disfrutar en su templo de la tragedia perica. Alguna garganta se habría quedado seca con los clásicos gritos de «a Segunda», en este caso muy adecuados a la realidad. Tampoco habrían descubierto América. La bajada a los infiernos del Espanyol estaba asumida desde hace demasiado tiempo.

El caos ha marcado el camino del equipo blanquiazul, incapaz de enderezar un rumbo que empezó a torcerse poco después del cierre de la pasada Liga. Rubi avisó de que era necesaria una remodelación de la plantilla para no sufrir en exceso, pero nadie se dio por enterado. Temiendo lo que después efectivamente ocurriría, el técnico de Vilassar decidió plantar al Espanyol y fichar por el Betis. Allí no pudo repetir el éxito europeo y fue despedido el mes pasado con un generoso finiquito.

Sin milagros

Peor le ha ido al Espanyol sin él. Hasta cuatro entrenadores han ocupado el banquillo, desde Gallego a Rufete pasando por Machín y el Pitu Abelardo, para acabar con el equipo en Segunda por primera vez en 27 años.
La cuota de milagros periquita se agotó el 13 de mayo del 2006 con el gol de Coro ante la Real Sociedad que evitó el descenso poco después de conquistar la Copa. Estuvo cerca de bajar el bloque dirigido por Lotina, que contaba con estrellas como Tamudo, De la Peña, Luis García o el malogrado Jarque. Las lágrimas de emoción sobre el césped de Montjuïc se transformaron este jueves en dolor y amargura. 

"Pido disculpas a la afición. Volveremos más fuerte, un perico jamás se rinde", dice el capitán Javi López

Todos esperaban la confirmación de la tragedia tarde o temprano, pero la ejecución final siempre es sangrante. Parece increíble que la misma plantilla (salvo alguna baja como la del goleador Borja Iglesias) que logró el séptimo puesto haya protagonizado un curso tan nefasto. «Estoy orgulloso del partido. Pido disculpas a nuestra afición por todo lo que está pasando. Son momentos duros. Ha sido una temporada en la que nada ha salido bien. Volveremos más fuertes. Un perico jamás se rinde», valoró el capitán Javi López. 

Regeneración necesaria

El peor Espanyol de la historia solo ha ganado dos partidos en casa esta temporada y acabará la Liga ocupando la zona de descenso en 37 de las 38 jornadas, algo inaudito. Solo en la cuarta, con el triunfo en Eibar, estuvo fuera. La competición empezó demasiado pronto con las tres previas europeas y el rendimiento en la Liga ha sido horrible. En los cuatro anteriores descensos nunca acabó último.

Chen Yansheng, en la última junta de accionistas del Espanyol / ROBERT RAMOS

Evitar ese farolillo rojo es el único aliciente de una plantilla que debe sufrir una regeneración. Se calcula que el club tendrá un presupuesto de 50 millones en la categoría de plata, pero el dinero no asegura un regreso inmediato a la élite, cosa que sí logró en sus cuatro anteriores experiencias.

Golpe para Chen

El descenso supone también un golpe terrible para Chen Yansheng. «Quiero ver al Espanyol en la Champions en menos de tres años», proclamó en su presentación como presidente en enero del 2016, acompañado por Daniel Sánchez Llibre

Ese discurso ilusionó a los pericos y se mantuvo durante más de dos años. A finales del 2018 comenzaron los rumores sobre una posible venta y en la última junta, el pasado diciembre, el dirigente chino ya reconoció que no dormía por la situación crítica del club. Se gastó 40 millones a la desesperada en tres fichajes, pero el barco ya estaba demasiado hundido. El Espanyol nunca salió a flote y ahora le tocará remar en aguas turbulentas.