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Salah marca el segundo gol más rápido de las finales de Champions

El egipcio es el quinto africano que anota en el último partido de la Copa de Europa, tras Madjer, Etoo, Drogba y Mané

José María Expósito

El lanzamiento de penalti de Salah pasa rozando el cuerpo de Lloris para convertirse en el 0-1.

El lanzamiento de penalti de Salah pasa rozando el cuerpo de Lloris para convertirse en el 0-1. / EFE / TOLGA BOZOGLU

Solo 24 segundos tardó el Liverpool en encarrillar la final de la Champions. Solo 24 segundos habían transcurrido cuando Sadio Mané, que le ganó la espalda a Trippier, se adentró en el área del Tottenham y conectó un centro que topó con el torso de Sissoko, desde donde el balón salió despedido hacia su brazo, escandalosamente extendido. Pese a tratarse de un rebote, el esloveno Damir Skomina no dudó. Penalti.

Desde el VAR tardaron poco en darle luz verde, pero en esos pocos segundos transcurridos se le escapó a Salah el honor de marcar el gol más rápido en la historia de las finales de la Champions. El reloj marcaba un minuto y 50 segundos cuando el disparo potente y centrado del delantero 'red' pasaba fregando el puño encogido de Lloris y reventaba contra la red.

Maldini necesitó solo 51 segundos

En total, 110 segundos, muy rápido, pero no tanto como la diana que Maldini anotó a los 51 segundos en la final del 2005 precisamente contra el Liverpool, en aquella final loca en la que los pupilos de Rafa Benítez se fueron al descanso con un 3-0 en contra pero que consiguieron llevar a los penaltis y ganarla desde el punto fatídico.

En aquella final de Estambul nunca estuvo por delante el Liverpool en el marcador, como tampoco en la que perdió con el Milan en el 2007 (2-1) ni en la del año pasado contra el Madrid (3-1). Los aficionados 'reds' se vieron por primera vez con ventaja en una final de la era Champions (desde la temporada 1992/93).

Tampoco un jugador egipcio había marcado nunca en una final de Copa de Europa hasta el penalti transformado por Salah. De hecho, el delantero se convirtió en el quinto africano en conseguirlo, tras Rabah Madjer (gol con el Oporto para derrotar al Bayern en 1987), Samuel Etoo (dos veces para el Barça, en el 2006 contra el Arsenal y en el 2009 contra el United), Didier Drogba (firmó el gol que condujo a la prórroga y al título contra el Bayern en el 2012) y Mané (anotó el efímero 1-1 contra el Madrid en Kiev hace un año).