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Mimi Keene: la reina del instituto de 'Sex education' que está en boca de todos

Mimi Keene, en el papel de Ruby, en un momento de la serie.

Mimi Keene, en el papel de Ruby, en un momento de la serie.

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Abel Cobos

La 'mean girl', la 'queen B', la 'head cheerleader'. Ese arquetipo habitual de las series y películas adolescentes que se resume en "la abeja reina" del instituto. Se pueden citar cientos de ellas: Regina George de 'Chicas malas', Courtney Shayne de 'Jawbreaker', las Ashleys de 'La banda del patio', Quinn Fabray de 'Glee', y hasta Rizzo de 'Grease'. Ahora, se une a este 'hall' de la fama Ruby, la 'mean girl' de Moordale, instituto donde transcurre la acción de 'Sex education', el pelotazo de Netflix que acaba de estrenar su tercera temporada. 

La encargada de darle vida en la ficción es Mimi Keene, una británica de 23 años cuya carrera se había limitado a papeles pequeños y a 'EastEnders' ('Gent del barri' en TV-3), la longeva telenovela de tarde de la BBC. Pero una semana después del estreno de la nueva tanda de capítulos, tanto la crítica como los fans ya la definen como la sorpresa de la temporada (y casi de la serie), TikTok se ha llenado de vídeos con millones de reproducciones elevándola a la categoría de diosa, y revistas como 'Teen Vogue', 'Glamou'r o el diario 'The Guardian' han corrido a entrevistarla.

Este 'boost' de popularidad ha pillado desprevenidos a todos, ya que, a excepción de unas pequeñas –pero potentísimas– tramas, su presencia en la serie, hasta ahora, había sido anecdótica. Para ella, su personaje ha despertado tanto amor por su "congruencia": aunque Ruby es la popular, no tiene la vida fácil, y todas sus acciones se basan en mantenerse a salvo en un mundo patriarcal que devora a las jóvenes. Bajo la apariencia de una mujer fría y cruel, se esconde una chica con miedos. "No tiene sentido interpretarla como si estuviera bien al 100%, porque no sería fiel a la realidad", señala. 

Más querida que los protagonistas

Es la receta del éxito de esas 'mean girls' que son más queridas que las protagonistas, como es el caso de Rizzo: presentan una complejidad y vulnerabilidad más allá del papel de malota. Como concluye la revista 'Glamour', 'Sex education' ha venido a matar, definitivamente, a la 'mean girl' de manual. Ya no queremos villanas, "en la era de la ternura y los cuidados", la reina del instituto tiene que ser accesible y humana. 

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Ruby ha sido, sin duda, el trampolín de Keene a la fama internacional. Ahora no es solo la roba-escenas de uno de los estrenos del año de Netflix, también es una exitosa 'influencer': con casi dos millones de seguidores, está en el 'top' 5 de actores más seguidos de la ficción, a pesar de que desde 2014 solo ha publicado una veintena de imágenes. Una ratio que muchos desean. 

Como explica en 'Teen Vogue', este éxito digital es debido a lo que más la une con el personaje: su sentido de la moda. Lo ha ido trabajando "desde pequeña" y lo entiende como un "lenguaje con el que expresarse". Y es, además, un rasgo que comparte con todas las mean girl de Hollywood, aunque, bromea, ella no tenga "nada de mala".

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