Paladar exigente

Los 5 restaurantes favoritos de Kim Díaz, dueño de Bar Mut, Entrepanes Díaz y Muticlub

  • El restaurador es capaz de levantarse de madrugada para ir a comer a cualquier templo gastronómico a centenares de kilómetros de Barcelona y volver a casa a dormir

Chipirón a la brasa de Asador Etxebarri.

Chipirón a la brasa de Asador Etxebarri.

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

Periodista

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A Kim Díaz le gusta comer bien. El dueño de Bar Mut, Entrepanes Díaz y Muticlub es capaz de coger un coche o un avión a las seis de la mañana para ir a comer a un restaurantes a centenares de kilómetros de casa y volver a su domicilio esa misma noche. "Lo he he hecho varias veces -confiesa-, sobre todo para celebrar algo, y si es con amigos, mejor todavía". Su paladar es exigente, porque no va a cualquier establecimiento, y menos si viaja para disfrutarlo.

Kim Díaz, dueño de Bar Mut, Entrepanes Díaz y Muticlub.

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"Valoro la experiencia gastronómica que te ofrecen, siempre a partir del producto, del sabor, más que la creatividad. Me tengo que acordar de lo que de lo que comido". Aquí recomienda cinco restaurantes que trabajan muy bien el producto.

Asador Etxebarri

Caviar a la brasa de Asador Etxebarri.

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"Es el único restaurante que me ha hecho llorar, literalmente. La textura y sensiblidad que logra con la brasa hace que te emocione con un producto maravilloso. Y está en un lugar único, mágico: Axpe, un pueblo de Vizcaya con solo ocho casas en la falda de una montaña. Además, Bittor Aguinzoniz es una persona muy especial, un fanático que dedica casi todos los días del año a estar frente a esa brasa".

Asador Etxebarri. San Juan Plaza, 1. Axpe (Vizcaya).


Elkano

El mítico rodaballo de Elkano.

/ Twitter

"Su rodaballo a la brasa es algo que no olvidas en tu vida (de hecho allí fueron los primeros que lo hicieron a la parrilla) y sus cocochas en tres texturas te hacen flipar. Pero sobre todo Aitor Arregi te lleva al cielo con un trato exquisito y único. Sin duda, uno de los restaurantes por los que merece la pena hacer kilómetros".

Elkano. Herrerieta Kalea, 2. Getaria (Guipúzcoa).


Güeyu Mar


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"Cuando llegas, te preguntas cómo puede estar esta maravilla de restaurante en un chiringuito de playa. Allí, te hacen flipar con un pescado poco conocido en Catalunya como el virrey, que hacen a la brasa. Te multiplican los sentidos, te transportan con el paladar a otros lugares. Abel Álvarez es un tipo sencillo pero un artista que sabe jugar con el sabor y las texturas porque toca maravillosamente bien el producto. Y su bodega es brutalmente barata".

Güeyu Mar. Playa de Vega, 84. Ribadesella.


Granja Elena

Arroz trompetas de la muerte y butifarra del perol de Granja Elena.

/ Facebook

"De una manera muy discreta, Borja Sierra ha posicionado con Granja Elena como uno de los eleigdos en el mundo de la restauración barcelonesa. Y si está entre los mejores es porque pone el trato al producto por encima de todo y en un lugar de barrio, cosa que hace que me sienta superidentificado con su restaurante. el 'tartar' de tomate, el 'risotto' de colmenillas y 'foie' y, sobre todo, los desayunos de cuchara, que son míticos. Soy un cliente habitual porque me encanta, siempre que puedo me escapo allí".

Granja Elena. Paseo de la Zona Franca, 228. Barcelona.


Fonda Pepa

El plato de 'capipota' con vieira y bullabesa de Fonda Pepa.

/ Ricard Cugat

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"Como sorpresa de los últimos meses, propongo Fonda Pepa. Gracias a Pedro Baño, que fue profesor de la Escola Hofmann, y Paco Benítez, el barrio de Gràcia tiene un pequeño tesoro oculto muy a tener en cuenta. No daré mas datos pero diré que es como volver a 30 años atrás al barrio, a comer bien sin gastarse mucho dinero. Su comida tiene un estilo muy casero pero con el toque de ambos 'cracks', como se nota en el 'capipota' o en las 'espardenyes' con guisantes para alucinar".

Fonda Pepa. Tordera, 58. Barcelona.