Previsiones de otoño

El turismo frenará este otoño pero "aguantará el tipo" en Barcelona con congresos y eventos

La coyuntura económica internacional frena el auge viajero y la ciudad ha ajustado los precios de su alojamiento desde agosto

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Turistas con sus maletas por las Ramblas

Turistas con sus maletas por las Ramblas / JORDI COTRINA

Patricia Castán

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A punto de finalizar un verano de gran trajín turístico en Barcelona, el fin de las vacaciones de la mayoría de viajeros no vaciará ni los hoteles ni el centro de la ciudad. En septiembre más de 20 congresos y ferias tomarán el relevo al visitante de sol y playa de agosto, que no es el favorito de la capital catalana. El ritmo de reservas de alojamiento para este otoño se ha acelerado respecto al año pasado, con el mercado estadounidense a la cabeza y la previsión de estancias medias de 3,6 noches. Sin embargo las cifras de negocio previsiblemente no serán tan buenas como en 2022 porque la fiebre viajera internacional se ha moderado ligeramente por la situación económica internacional y el primer efecto ha sido una pequeña bajada de precios en el alojamiento.

El informe de 'Perspectivas de actividad' correspondiente a otoño que acaba de publicar el Observatorio del Turismo en Barcelona incluye algunos elementos para el optimismo del sector. Por una parte, la conectividad de la ciudad sigue mejorando. El mes que viene ya se habrá recuperado al 100% la capacidad aérea internacional, que en el caso de la capital catalana supone en estos momentos que 88 compañías vuelan a 200 destinos, de los que 50 son intercontinentales. Desde El Prat se ofrecerán los próximos meses cinco millones de asientos mensuales, que representan un 6,9% más de plazas que el año pasado, pero aún un 9,9% por debajo de la prepandemia. El dato está influenciado, por ejemplo, por la guerra de Ucrania y sus efectos en los vuelos suspendidos desde Rusia, o por el aumento de la oferta ferroviaria a Madrid, en detrimento de la áerea, entre otros.

Será además un mes de mucha actividad en el puerto, ya que se esperan un total de 92 cruceros entre buques que inician o acaban ruta en la ciudad y los que harán escala de un día.

Vuelta del visitante profesional

Septiembre es claramente un mes de regreso de la agenda ferial, que en este caso no trae macrocitas, pero sí múltiples eventos. Algunos, como la Alimentaria FoodTech podría contar con unos 15.000 asistentes, pero también se celebrarán diversas reuniones profesionales del ámbito médico y la tecnología. La agenda se acompaña también de eventos deportivos, las fiestas de la Mercè y su oferta musical, y diversos reclamos que en palabras de Eduard Torres, presidente de Turismo de Barcelona, significan que "Barcelona lo está haciendo bien en programación cultural y deportiva" porque "pasan muchas cosas en la ciudad". Ese dinanismo hace que una urbe resulte más competitiva.

Pese a que el primer semestre del año la ocupación hotelera y la facturación estuvo por encima del 2022, finalmente la coyuntura económica a nivel global se ha dejado sentir entre los viajeros, explica Torres. La demanda en Barcelona --sin que se pueda determinar el peso de las asfixiantes temperaturas en las reservas de última hora-- se moderó desde la segunda quincena a de agosto, en torno al 80% de ocupación, señala, de forma que los establecimientos suavizaron los precios (que se mantenían muy por encima de 2019) y atrajeron a visitantes de última hora.

Así, aunque la ciudad se haya visto aparentemente llena este último mes, la realidad es que ha habido un turismo menos rentable que el de primavera. No obstante, su volumen ha sido especialmente llamativo por el alud de excursionistas de unas horas llegados diariamente desde localidades de la costa donde estaban alojados. Concentrados especialmente en Ciutat Vella y en torno a los iconos turísticos.

De cara a las previsiones del Observatorio, el organismo destaca que las reservas se están haciendo con mucha más antelación y están ya muy por encima de las que se contabilizaban en estos momentos hace un año. Los estadounidenses son la nacionalidad más destacada, y la estancia media de momento se prevé de 3,6 noches hasta noviembre.

Es significativo también que en las búsquedas mundiales de alojamiento previas a un viaje, Barcelona aparece en la sexta posición tras Londres, París, Dubai, Las Vegas y Nueva York. Y en búsquedas de vuelo es octava tras Londres, Dubai, París, Nueva York, Lisboa, Amsterdam y Denpasar (en Bali).

Datos en mano, Torres pronostica que el turismo en general "perderá algo de alegría" en los próximos meses respecto a la efervescencia de hace un año, pero "Barcelona aguantará el tipo", entre el turismo de septiembre y octubre (con mayor nivel de gasto habitualmente que el de julio y agosto) y el turismo congresual. Los mercados emisores, en especial el europeo, "están más cansados", pero sostiene que la proyección de la ciudad y su tirón internacional la mantendrán con buenos resultados.

Datos del verano

El Observatorio del Turismo en Barcelona también dispone de los últimos informes de Perfil del visitante, en base a sus encuestas recinentes. Entre los datos destaca que la edad media del viajero en la capital catalana ha sido en julio de 33,3 años, y el 41,2% ha llegado en pareja, aunque los grupos medios (entre familias y amigos) eran de 4,2 personas. Han gastado unos 440 euros de media en transporte, 90 diarios en alojamiento y 82,4 cuatro en otros gastos, sobre todo gastronomía.

En cuanto a sus actividades más frecuentes, han sido ir de restaurantes (96,7%), ir a la playa (86,1%), salidas culturales (75%), ir de compras (67,2%) y salir de fiesta (45,6%). En un 82% de los casos se trataba de viajeros internacionales, frente al resto de España y Catalunya. Y lo que mejor han valorado en la ciudad ha sido el comercio (8,31) y las compras (8,3).