Golpe de timón

El gobierno Collboni anula el concurso que destituía a Anna Ramos al frente de la Mies van der Rohe

Colau enoja a los arquitectos con dos destituciones

Barcelona convoca un concurso para elegir al nuevo gerente de la Fundación Mies van der Rohe

Pabellón Mies van der Rohe de Barcelona

Pabellón Mies van der Rohe de Barcelona / EPC

Meritxell M. Pauné

Meritxell M. Pauné

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El gobierno de Jaume Collboni avanza en la implantación de su propia hoja de ruta municipal este verano, que incluye tanto planes continuistas como cambios en políticas impulsadas por los ‘Comuns’ de Ada Colau. Si este lunes borraba ante las cámaras el urbanismo táctico de la calle Pelai, el jueves aparecía discretamente en la gaceta municipal un anuncio sobre el liderazgo de la fundación Mies van der Rohe.

Se trata de la suspensión del concurso internacional para renovar la gerencia de este organismo, labor que hasta ahora ejercía la arquitecta Anna Ramos. Firmada por Laia Bonet, teniente de alcaldía y mano derecha del nuevo alcalde, la cancelación del proceso selectivo significa la ratificación sine die de la actual responsable de la fundación. Fuentes municipales confirman a EL PERIÓDICO que no se vislumbran nuevos concursos ni nombramientos a corto plazo para reemplazarla.

Así, el Ayuntamiento de Barcelona le confía a Ramos los preparativos para la Capitalidad Mundial de la Arquitectura Barcelona 2026, evento internacional que impulsa la fundación. Precisamente este “reto” fue el principal argumento de la teniente de alcaldía Janet Sanz (BComú) cuando en diciembre se dio a conocer la voluntad de prescindir de Ramos. Tres meses más tarde, en marzo, el consistorio convocó oficialmente un concurso para elegir nuevo gerente.

Malestar y aplazamiento

La decisión generó malestar en los círculos de arquitectos de la ciudad. Ramos (Barcelona, 1974) ha ejercido como profesora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), hace dos décadas fundó su propio estudio y presidió la sección joven del Col·legi d’Arquitectes (COAC) entre 2005 y 2008. Además conoce más que bien el emblemático pabellón Mies van der Rohe de Montjuïc, sede de la fundación, porque su padre, Fernando Ramos, fue uno de los responsables de su reconstrucción de este icono racionalista.

La arquitecta Anna Ramos y la teniente de alcaldía Janet Sanz poco después del nombramiento como gerente de la fundación Mies van der Rohe

La arquitecta Anna Ramos y la teniente de alcaldía Janet Sanz poco después del nombramiento como gerente de la fundación Mies van der Rohe / Ricard Cugat

Según recoge la gaceta, “varios miembros” del consejo de administración de la fundación trasladaron a Sanz “su desacuerdo” con la renovación durante una reunión del órgano el 12 de abril. Aunque ya se habían recibido candidaturas, la concejal de Colau recogió el guante y les “informó que se suspendía el procedimiento hasta que se hubiera constituido el nuevo consistorio”.

Relevos en cadena

Llegaron las elecciones, y tras ellas la investidura –de infarto– de un nuevo gobierno municipal dirigido en solitario por el PSC. Laia Bonet relevó a Janet Sanz como presidenta honorífica de la institución y ya ha tomado su primera decisión. “A la vista de los antecedentes, se considera adecuado dejar sin efecto el procedimiento del concurso, considerando que esta decisión no afecta al normal desarrollo de las actividades de la entidad y entendiéndose que resultará positivo hacer un ejercicio de reflexión sobre los nuevos retos a los que ha de hacer frente la Fundación”, reza el anuncio.

Ramos ostentaba el cargo desde 2016, cuando ganó un concurso internacional de parecidas características. Su predecesora fue Giovanna Carnevali, que lideró la fundación de 2012 a 2015 en la etapa de Xavier Trias. Curiosamente Carnevali hoy trabaja en Neom, el polémico proyecto saudí para construir una ciudad-muro en pleno desierto, igual que el predecesor de Sanz al frente del área municipal de urbanismo, Antoni Vives.