Encuesta del RACC

El 25% de los ciclistas de Barcelona han sido multados por la Urbana

El porcentaje de sancionados hace cuatro años era de tan solo el 9%, lo que demuestra el empeño de la policía local, por orden municipal, a la hora de perseguir conductas incívicas de este colectivo

Un agente de la Urbana controla la circulación de bicis y patinetes, en enero de 2021, durante una de las primeras campañas de control de ambos colectivos en Barcelona

Un agente de la Urbana controla la circulación de bicis y patinetes, en enero de 2021, durante una de las primeras campañas de control de ambos colectivos en Barcelona / Jordi Cotrina

3
Se lee en minutos
Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

Escribe desde Barcelona

ver +

Si siguen a la Guardia Urbana en redes sociales quizás se hayan dado cuenta de que muy a menudo se informa el inicio de una campaña "preventiva de comportamientos de riesgo en conductores de bicicletas y de vehículos de movilidad personal (VMP)". Es decir, que la policía local, por orden de la concejalía de Seguridad que comanda el concejal Albert Batlle, persigue y sanciona las maniobras que incumplan la ordenanza de circulación y que ponen el peligro al resto de usuarios de la vía pública. En los últimos dos años serán ya una decena las ocasiones en las que la cuenta de Twitter informa de dicha vigilancia. Los resultados se reflejan en la encuesta que el RACC dio a conocer el martes: el 24% de los ciclistas entrevistados aseguran haber sido multados mientras circulaban en alguna ocasión. Uno de cada cuatro. Hace cuatro años eran solo el 9%. Uno de cada 10.

La diferencia de porcentajes deja claro que hay un mayor control de malas prácticas. Con el añadido de que hace cuatro años todavía se podía circular por las aceras del Eixample, cosa que quedó prohibida en enero de 2019, cuando por cierto empezó a dispararse la sensación de vulnerabilidad del colectivo, que hoy está en el 65%, el doble que entonces. Según el RACC, el 60% de los ciclistas entrevistados están a favor de sancionar en caso de incumplimiento del reglamento. Son muchos, pero inquieta que al 40% no les parezca bien que se les multe cuando pasan en rojo, van escuchando música o su bici no tiene luces.

Más distraídos

La encuesta refleja una cierta relajación en el uso de elementos de distracción. en 2018 solo un 10% admitía usar el móvil mientras pedalea. Ahora son el 35%. Misma senda han seguido los auriculares, con un 24% hace cuatro años por un 41% de mediados de 2022. Además, el 48% admite que pasa semáforos en rojo cuando no hay vehículos cerca, el 42% circula a mayor velocidad de la permitida y el mismo porcentaje de los encuestados no señaliza los giros con el brazo.

Cola de ciclistas, en el carril bici del paseo de Sant Joan

/ Ferran Nadeu

La decisión de incrementar el control de bicis y patinetes puede que se deba al hecho de que la siniestralidad de ambos colectivos va en aumento. en 2021 hubo 13.210 vehículos implicados en accidentes. El 6,3% eran bicicletas (829) y el 5,7% eran patinetes (750). Si se compara con las cifras de 2019, el crecimiento de los ciclistas fue del 6% mientras que los VMP aumentaron un 57%. Motos y coches, por otra parte, concentraron el año pasado el 68% de los vehículos implicados en siniestros de tráfico urbanos en Barcelona. Si se observa la cifra de heridos graves, ciclistas y patinadores fueron el 8,5%, mientras que los motoristas fueron el 62% y los peatones, el 29%.

Sin seguro específico

Noticias relacionadas

El RACC también preguntó sobre la experiencia personal de los entrevistados en materia de seguridad vial. El 20% aseguran haber sufrido un accidente en el último año (el mayor porcentaje desde 2018) y el 39% dice haber tenido algún susto (el segundo mayor registro; hace cuatro años eran el 45%). Solo el 11% de los encuestados cuenta con un seguro específico de bici (cuatro puntos más que en 2018).

En cuanto a los elementos de seguridad, solo el 66% llevan timbre, el 56% blanden luz delantera y el 52% llevan la trasera. Los que no, incumplen la normativa y se exponen a sanciones. Además, por ejemplo, en caso de sufrir un accidente de noche sin luces, por mucho que tengan razón, difícilmente un juez les dará la razón al no comulgar con el reglamento municipal en materia de medidas seguridad obligatorios. El caso, que por ahora es optativo, lo usa el 47% de los ciclistas, siete puntos más que en 2019. Como resumen de todo lo expuesto, hay un dato que mejora pero que sigue siendo inquietante: el 33% de los que van en bicicleta por Barcelona no conocen la normativa vigente. En 2020 eran el 38%, pero siguen siendo uno de cada tres.