INICIATIVA COMUNITARIA

Jóvenes del Raval hacen añicos otro techo de cristal

  • Graduada la primera promoción de chavales del barrio que ha participado en el Proyecto Prometeus, iniciativa nacida para ayudar a los estudiantes de los dos institutos públicos del Raval a dar el salto a la universidad

  • El consistorio acogió el proyecto nacido desde abajo y la introdujo en el programa de acciones educativas del Plan de Barrios, replicándolo en otros territorios con realidades similares

Hasnae se hace una foto junto a sus compañeros de Prometeus en la azotea del ayuntamiento.

Hasnae se hace una foto junto a sus compañeros de Prometeus en la azotea del ayuntamiento. / RICARD CUGAT

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Helena López
Helena López

Redactora

Especialista en movimientos sociales y vecinales

Escribe desde Barcelona

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Con el estallido de la pandemia sus padres perdieron el empleo y sintió que tenía que dejar la carrera y ponerse a trabajar la jornada completa, ya que su sueldo como administrativa en un sociosanitario fue algún tiempo el único ingreso que entraba en casa. No la dejaron. "Me convencieron para que siguiera estudiando y me ayudaron a buscar soluciones para el tema económico", explica Hasnae Salim, quien tras el verano empezará cuarto de Ingeniera Química en la UAB. No solo no abandonó, sino que aprobó y con nota todas las asignaturas de tercero. Quienes le tendieron la mano y la empujaron hacia delante en los inevitables momentos de flaqueza fueron sus 'hadas madrinas' del proyecto Prometeus, iniciativa comunitaria que nació en el Raval de la conversación entre dos profesionales y activistas del barrio que se revelaron a aceptar que los alumnos de sus dos institutos públicos ni se plantearan la posibilidad de ir a la universidad.

Esta joven de 21 años criada en el Raval, donde llegó con 7, cuando sus padres migraron desde Marruecos, forma parte de la segunda generación Prometeus, iniciativa que nació desde abajo pero que el ayuntamiento se hizo suya (en el buen sentido de la expresión) y ha replicado en otros lugares con desigualdades similares en el marco del Plan de Barrios. La hermana pequeña de Hasnae también está en el plan, en parte empujada por ella (el efecto contagio es una de las claves del éxito de la iniciativa), estudiando segundo de Derecho. Ambas arropadas por sus padres, quienes en todo momento las han apoyado, reivindican con orgullo.

Efecto dominó

Las hermanas Salim son dos de las representantes de la iniciativa que este miércoles han acudido al noble mirador en la azotea del ayuntamiento para participar en una recepción informal con el concejal del Plan de Barrios, Jordi Martí, con motivo de la graduación de la primera generación Prometeus. Los primeros jóvenes que se animaron a dar el salto a la universidad con el apoyo de Prometeus, que se han dejado las pestañas durante cuatro años estudiando y que hoy, al fin, son ya graduados. Jóvenes como Gayatri, de 23 años, quien acaba de graduarse en Traducción e Interpretación en los idiomas de inglés, francés, catalán y castellano y cuya experiencia, como en el caso de Hasnae, también sirvió para empoderar a su hermana, yo también en la universidad.

Algunos de los jóvenes de Prometeus antes de la visita al ayuntamiento, este miércoles.

/ RICARD CUGAT

También igual que Hasnae, Gayatri llegó al Raval siendo una niña, en su caso con seis años y desde Argentina, desde donde migraron sus padres, que trabajan como estatuas humanas en la Rambla y también han apostado siempre por la educación de sus pequeñas. En el caso de la ya traductora -su mayor deseo ahora es encontrar trabajo de lo suyo, aunque mientras llegue, ya tiene uno en una zapatería- estudió en el Milà i Fontals, donde su profesor de francés en bachillerato fue el primero que la animó a seguir estudiando. Gayatri habla con madurez y derrocha dignidad. "Estoy muy agradecida a Prometeus. Si terminé el grado es por ellos. Pasé una época con depresión y me apoyaron muchísimo, no solo a reponerme, también hablando con los profesores para que entendieran la situación", señala la joven, quien subraya que durante la pandemia desde Prometeus se hizo un gran trabajo para buscar ordenadores y conexiones a internet para que nadie se descolgara.

De apadrinados a padrinos

El periodista y activista barrial Javier Alegría, una de las almas del proyecto, insiste siempre en que la ayuda que se ofrece a los chicos va "más allá de lo económico". "Se trata de ofrecer una red para que estos chicos tengan las mismas oportunidades que el resto", cuenta. Una red de la que todos los chicos del proyecto ya forman parte, ya que los mayores, no solo los graduados, también los que ya llevan años en la facultad, son ejemplo y guía para los más pequeños en un grupo de whatsapp que en época de gestión de becas y de matrículas saca humo.

Para evitar dejar caer a los chicos una vez graduados, el objetivo ahora de Alegría es crear un Prometeus Laboral. "Los estudios demuestran que la primera vía para conseguir un empleo son los contactos -recuerda-; tenemos que incidir también ahí".

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Más allá de preguntarles por su experiencia con el proyecto, el concejal aprovecha la visita de los estudiantes para preguntarles qué le piden a la ciudad. El primero en responder es un joven del Besòs de origen paquistaní. "Resolver el problema de la vivienda", resume con contundencia. Y ya ni siquiera habla de independizarse, sino de poder vivir en pisos en condiciones y a unos precios razonables con sus padres y hermanos. "Vinculado con eso, con que vivimos en pisos pequeños en los que se nos hace difícil estudiar, le pediría más salas de estudio. Haberlas, las hay, porque bien las abren para las pruebas de acceso a la universidad, por ejemplo, ¿por qué no las dejan abiertas todo el curso?", añade Hasnae apuntando una cuestión también importante para estos chicos y mucho más sencilla de resolver por parte de Martí, quien asegura que toma nota.

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