09 abr 2020

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POLÉMICA EN EL CONSELL D'IMMIGRACIÓ DE BARCELONA

La burocracia funcionarial fulmina el gran pilar de BCN como Ciutat Refugi

Ada Colau destituye al director de inmigración "en aplicación de la ley" y las entidades critican que no se haya blindado a un "referente internacional"

Ramon Sanahuja ocupó el cargo durante 15 años, con todos los gobiernos, y cuenta con el reconocimiento de colectivos de base y organismos internacionales

Helena López

Una mujer con su hijo en el SAIER, en el 2017.

Una mujer con su hijo en el SAIER, en el 2017. / CHRISTIAN MORALES

No todos los días se leen peticiones firmadas por instituciones, entidades y personalidades tan diversas y transversales. De la Asociación de Trabajadores Pakistaníes en Catalunya o la Federación de Asociaciones de Entidades Latinoamericanas a profesores de la Universidad de Montréal, Viena o París. Eso es exactamente lo que ha pasado en las últimas semanas para pedir al consistorio barcelonés que haga lo imposible por mantener en el cargo al hasta el pasado mes de enero Director de Atención y Acogida a Inmigrantes, Ramon Sanahuja; algo que no ha sucedido. Pese a las innumerables muestras de apoyo y reconocimiento llegadas desde la entidad más pequeña del Raval hasta un enmoquetado despacho de la Universidad de Oxford o del Ayuntamiento de Oslo (todos ejemplos reales), Sanahuja ha sido finalmente destituido del cargo, tras 15 años de servicio público bajo gobiernos de todos los colores. Algo que sucede, además, en pleno crecimiento de los discursos del odio, lo que preocupa, angustia o indigna -según el interlocutor- a las entidades de inmigrantes y que trabajan con inmigrantes en la ciudad, que el pasado 19 de diciembre convocaron una reunión del Consell Municipal d’Immigració (CMIB) de urgencia para tratar de evitar lo que el consistorio insiste en calificar de inevitable. 

Según una voz municipal se trata de una cuestión "estrictamente legal". "Su cese se produce a requerimiento de la normativa de acceso a la función pública, que estipula que las posiciones de dirección se han de abrir para que puedan concurrir funcionarios del ayuntamiento". Así lo explicaron los técnicos que acudieron al citado ‘consell’ a responder a las entidades, que a día de hoy aún esperan una respuesta "política". "Ha habido falta de valentía y voluntad política para defenderle", señalan varios miembros del Consell. Otros lamentan que los inmigrantes "solo le importan a la extrema derecha". Voces del entorno de los 'comuns' admiten también la gran pérdida que significa prescindir de Sanahuja y confiesan que "se podría haber jugado mejor".

Aumento de la vulnerabilidad

En la reunión de urgencia del 19 de diciembre, el CMIB entregó al consistorio un comunicado firmado por todos sus miembros en el que apuntaba que "mientras nos enfrentamos al reto que plantea la llegada de personas refugiadas y el aumento de personas migradas en situación de mayor vulnerabilidad, la ciudad no se puede permitir perder a una persona con su gran capital de conocimiento y experiencia, en un momento, además, en el que falta también la figura de responsable del SAIER". Y es que, en paralelo a la destitución de Sanahuja, dimitía la hasta ahora directora del SAIER, la puerta de entrada a una ciudad refugio desbordada, que lleva años con una gran presión sobre sus servicios. 

Ramon Sanahuja, en una imagen de archivo / CARLOS MONTAÑÉS

"Entendemos que en el concurso no se había recogido suficientemente como requisito la importancia de los méritos relacionados con conocimiento y experiencia en temas de refugio e inmigración", prosigue el comunicado de las entidades.

Pérdida para la red de ciudades refugio

Los colegas internacionales de Sanahuja han puesto también el grito en el cielo. En una carta firmada el 8 de enero y dirigida tanto a la alcaldesa Ada Colau como al concejal de Derechos Sociales, Marc Serra, profesionales de medio mundo indican que, pese a que entienden que se trata de "razones administrativas", la destitución de Sanahuja supone "una gran pérdida para Barcelona y los inmigrantes y refugiados que allí viven, así como para la red europea de ciudades refugio". 

Hay unanimidad en que muchos de los hitos desarrollados en los derechos y servicios a las personas migradas y refugiadas en esta ciudad han estado relacionadas el trabajo de Sanahuja, lo que le ha transformado en un referente internacional. "La cohesión social y los programas de inclusión hoy en marcha, que hacen de esta ciudad un referente, no hubieran sido posibles sin su profesionalidad", insiste Rodrigo Araneda, vicepresidente primero del CMIB y presidente de la Associació Catalana per la Integració d'Homosexuals, Bisexuals i Transsexuals Immigrants.

Una de las voces más críticas con el cese de Sanahuja, o con la falta de pericia para evitarlo es la excomisionada de Inmigración -cargo político, puesto por los 'comuns' en el anterior mandato-, Lola López, quien trabajó durante cuatro años codo con codo con el técnico ahora destituido. "Iniciativas como el documento de vecindad o el plan Nausica son suyos. Los políticos poníamos la cara, pero el modelo de acogida se sostenía en un 85% gracias al trabajo de cargos técnicos como el de Sanahuja", señala la excomisionada, quien pone otro ejemplo del trabajo invisible del técnico destituido. En el verano del 2018 llegaron a Barcelona 5.000 personas de la frontera sur. 5.000 personas en tres meses. "Si no pasó nada fue por la gestión de Ramon. No se algo ni político ni personal, es de modelo de ciudad", concluye López.  

El 'padre' del Nausica

Los ejemplos puestos por López son dos de las 'grandes medidas' en la gestión de la inmigración forjadas durante el primer gobierno de los 'comuns'. El documento de vecindad es una acreditación presentada en el mandato anterior por el entonces concejal de Derechos Sociales, Jaume Asens, en su poco exitosa cruzada contra el CIE, que pretende demostrar la integración y arraigo de las personas que están en situación irregular, y pueden solicitarlo personas a partir de 18 años que acrediten que llevan un año en España y al menos seis meses en Barcelona. El Plan Nausica, por su parte, es el programa municipal pionero en España que pretende dar respuesta a las carencias del programa de atención que depende del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Nausica comenzó en octubre de 2016 con 27 plazas de alojamiento, que se pusieron en marcha en convenio con la Comisión Catalana de Ayuda al Refugiado (CCAR) y Accem, dos de las entidades en las que el gobierno delega la gestión de la acogida en España.

Afectación en varias áreas

Fuentes del consistorio insisten en destacar su reconocimiento al trabajo de Sanahuja y ponen énfasis en que esta situación ha afectado a otros cargos de dirección del ayuntamiento. En el 2017 se dictó una resolución para establecer los criterios para determinar qué puestos directivos podían ser ocupados por titulares que no sean funcionarios. En su punto segundo establece que la dirección de Serveis d’Atenció i Acollida a Immigrats de la Gerència de Drets de la Ciutadania, Participació i Transparència es uno de los cargos que "tendrán que ser ocupados prioritariamente por personal funcionario". El dictamen señala también que las plazas se convocarán en primera instancia exclusivamente para funcionarios y en segunda convocatoria, si quedara desierta, se abriría y concluye que "los titulares que actualmente ocupan estos cargos pero no tengan la condición funcionarial cesarán en acabar el presente mandato". En julio del 2019 se convocaron las plazas de esas características. Un total de 10 direcciones. Al conjunto de concursos se presentaron cuatro funcionarios. A algunos cargos no se presentó nadie. Al de Sanahuja se presentaron dos candidatos. Uno de ellos logró la plaza.