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Colau saca adelante el cartapacio ante el malestar de la oposición

Los grupos denuncian que se les ha recortado el número de asesores para minimizar su función

ERC, que presidirá dos comisiones, el PP y Valls votan a favor, JxCat, en contra y Cs se abstiene

Toni Sust

El Ayuntamiento de Barcelona aprueba la organización municipal. / JOAN CORTADELLAS (VÍDEO: EUROPA PRESS)

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha oficializado este martes el nuevo cartapacio del consistorio, en un pleno en el que se han definido las funciones del gobierno y la arquitectura de la estructura municipal: las comisiones, así como los representantes en consorcios y en empresas. El consistorio ha iniciado el curso-mandato en una sesión marcada por la ausencia del concejal de JxCat Joaquim Forn y por el malestar con el que la oposición vive a causa del reparto de asesores impuesto por el gobierno, un reparto pactado minutos antes de que comenzara el pleno. La alcaldesa, Ada Colau, ha lamentado la ausencia de Forn.

El malestar es por un debate que también incluye las citadas comisiones, pero es el caso de los asesores, personal eventual de apoyo a los concejales, un asunto que se negocia pero no se vota, el que ha dejado un mal sabor de boca a los grupos opositores, que denuncian que se pone en cuestión su capacidad para fiscalizar al gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni. Porque, argumentan, el gobierno se ha mostrado cicatero y ha buscado minimizar los recursos de sus rivales.

ERC, dos comisiones

El descontento es en algunos casos más intenso. Porque si bien ERC no se ha mostrado a gusto con el acuerdo cerrado con el gobierno, ha votado a favor de la nueva distribución de comisiones, como el PP. Ciutadans se ha abstenido y JxCat ha sido el único grupo que ha votado en contra. Los republicanos han denunciado una actitud inflexible por parte de los socios de gobierno, Barcelona en Comú y el PSC, aunque algo han logrado: presidirán dos de las cuatro comisiones municipales, la de Economía –lo hará el concejal de ERC Jordi Castellana - y la de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad –la dirigirá Maria Bohigas. En lo que atañe a las presidencias de distritos, todavía por concretarse, Esquerra confía en lograr las de Horta, Ciutat Vella, Eixample, Sant Andreu y Nou Barris y se disputa la de Les Corts con Ciutadans, que confía en presidir Sant Martí. JxCat quiere la de Sarrià-Sant Gervasi, en pugna con el grupo de Valls, y presidirá Gràcia y Sants Montjuïc.

Las otras dos comisiones serán la de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación, Seguridad y Prevención, que presidirá Albert Batlle, por el PSC, y la de Derechos Sociales, Cultura y Deporte, que presidirá la teniente de alcalde Laura Pérez, por Barcelona en Comú.

En cuanto a los asesores, que en total son 124, el gobierno se reserva 85 y la oposición contará con 3913 para ERC, siete para JxCat, siete para Ciutadans, seis para el PP y seis para Barcelona pel Canvi. En el anterior mandato, la oposición sumaba 50 de los eventuales. Según denunciaban fuentes de algunos de los grupos, el acuerdo se ha cerrado después de que el gobierno amenazara con un desenlace peor, el de otorgar un asesor por concejal.

Cordialidad

Colau ha abierto el pleno municipal del cartapacio, el que ha alumbrado su nuevo gobierno, con un discurso de directora de colegio que llama al alumnado a trabajar conjuntamente en pro del bien general de la ciudad, a trabajar de forma constructiva, a no perder el tono en los discursos. “Seguro que mantendremos nuestras discrepancias en un buen tono”, ha dicho en una homilía laica que en seguida ha contrastado con las críticas de algunos de los concejales opositores a cuenta de la negociación de los asesores. La alcaldesa ha vaticinado que el gobierno será “fuerte, estable y dialogante”, y solo ha visto alterado el curso del pleno cuando desde la tribuna protestaban empleados del metro por los casos de amianto.

Ha imperado la cordialidad. El que más enfadado debe de estar, Ernest Maragall, no ha evitado críticas al pacto Colau-Collboni pero ha querido mirar hacia el futuro: “Vuelvo a esta casa con una mezla de sensaciones, con el orgullo de representar al grupo que ganó las elecciones”. Maragall ha advertido a Colau de que si ella lamenta la ausencia de Forn él la denuncia. Collboni ha optado por un discurso institucional y ha elogiado a los miembros de todos los grupos –“Veo mucho talento”, ha proclamado- y ha abordado un tono constructivo que ha sido elogiado por Valls.

Relevo de Manu Simarro

Al exprimer ministro francés se le sigue viendo satisfecho por haber hecho posible este gobierno. Por el PP, Josep Bou ha arrancado risas del tendido con su tono extravagante y próximo. A Colau le ha reprochado: “A usted no le gusta la seguridad ni el turismo ni las empresas ni los empresarios. No le gusta nada de lo que hace feliz a la gente”. La jefa de filas de Ciutadans, Mari Luz Guilarte, ha mantenido la posición crítica de su partido con el PSC y con BComú y Elsa Artadi ha ejercido como principal representante de la oposición: “Somos los únicos que no queríamos que Colau estuviera en el gobierno. Por eso han tenido una actitud hostil con nosotros en la negociación del cartapacio”. Otra de las decisiones relevantes refrendadas por el pleno atañe al director de alcaldía. Hasta ahora esa plaza la ocupaba Manu Simarro. En adelante lo hará Àlex Masllorens.