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ELECCIONES MUNICIPALES

El PSOE arropa a Collboni con la presencia de Batet y Cruz

El candidato a la alcaldía se presenta como la única fuerza de izquierdas capaz de frenar el independentismo en Barcelona

Miquel Iceta afirma que las presidencias del Congreso y el Senado son "un gesto a Catalunya" y "un mensaje a España"

Natàlia Farré

Miquel Iceta, se dirige a los independentidtas. / ALBERT BERTRAN. VIDEO: ACN

La victoria de los socialistas en las elecciones generales de hace justo tres semanas está resultando un importante activo en las aspiraciones del PSC de recuperar la alcaldía de Barcelona que mantuvo durante 32 años y perdió hace ocho. Al candidato Jaume Collboni, no solo le aúpa la resaca ganadora del PSOE sino que la victoria de Pedro Sánchez le permite contar con imágenes como la de este domingo: un acto electoral con el apoyo de Meritxell Batet, Manuel Cruz y Miquel Iceta. O lo que es lo mismo, el aspirante a presidente del Senado que el bloqueo de los independentistas frenó, y la receta con la que ha respondido Pedro Sánchez: dos catalanes propuestos, los cabezas de lista del PSC al Congreso y al Senado como máximas autoridades de la Cámara baja y la Cámara alta. “Si no quieres caldo, ¡dos tazas!”, a juicio del primer secretario del PSC.

La de hoy era la primera vez que aparecían juntos, y la primera vez que hablaban en público haciendo tándem. Toda una demostración del poderío del PSC que ve como su apoyo a Sánchez en horas bajas (lo secundó en su negativa de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy en el 2016) y su buen papel en las generales (obtuvo 12 escaños, solo tres por detrás de ERC con 15) se ve recompensado con dos de sus candidatos como la tercera y cuarta autoridades del Estado, y recupera, así, el peso que tuvo antaño en los Gobiernos de Felipe González. Lo ha recordado el más que seguro futuro presidente del Senado, allí el PSOE tiene mayoría, Manuel Cruz: “han pasado 146 años desde que hubo un presidente catalán”, en referencia a Laureano Figuerola, que no solo presidió la cámara sino que también fue creador de la peseta. Figuerola era de Calaf y Cruz de Barcelona, “del barrio de Gràcia”, y de Barcelona es también Batet así que el apoyo de ambos al candidato a la alcaldía de la ciudad estaba más que justificado.

El legado socialista

Aunque más justifica su presencia que las elecciones estén “muy abiertas” y que Collboni necesite todo el apoyo del PSOE si quiere quedar en primer lugar y que sus potenciales votantes no ejerzan el voto dual. Así que lo suyo ha sido apelar a todos “los barceloneses y barcelonesas que el 28-A salieron en tromba a votar socialista”. También al resto, por supuesto, a los decepcionados con Ada Colau y, sobre todo, a los progresistas no independentistas. De hecho, el presentarse como “la única izquierda no independentista capaz de frenar a un alcalde independentista”  ha sido uno de los ejes del acto (y es uno de los mantras de la campaña). “Ni por activa ni por pasiva permitiré que el independentismo entre en el gobierno de la ciudad o haya un alcalde independentista. Colau sí”, ha asegurado Collboni que ha recordado que el objetivo del PSC es “recuperar el buen gobierno” municipal y volver a la Barcelona de siempre. 

Y ahí, en la Barcelona de siempre, es donde en cada mitin, hoy también, hay sitio para los exalcaldes socialistas (Narcís Serra, Pasqual Maragall, Joan Clos y Jordi Hereu) que dejaron su impronta en el cambio de Barcelona. “Hemos vivido una historia de transformación de la ciudad, una historia de éxito, colocamos Barcelona en la primera línea de las ciudades del mundo y queremos que Barcelona vuelva a ser aquella Barcelona que hicieron los alcaldes socialistas”. Y como contrapunto, espacio para el “fracaso” de Colau: solo 700 viviendas sociales (por las 4.000 de Hereu), un 22% de aumento en los pequeños delitos y 37 huelgas de transporte público. “Para el 60% de los barceloneses, la ciudad está peor ahora que hace cuatro años”.

"Mil tazas de convivencia"

Con todo, la negativa de ERC y JxCat a nombrar senador a Iceta ha ocupado la primera parte del encuentro que por algo han titulado el acto ‘Barcelona, en el Congreso. Barcelona, en el Senado’. El primer secretario del PSC ha reconocido la apuesta de Pedro Sánchez de proponer a Batet y Cruz  “no solo es un gesto a la sociedad catalana que debe saber que España no es la España negra que  algunos pintan, es también un mensaje a España: no todos los catalanas somos independentistas, de hecho la mayoría no lo somos y muchos queremos la fraternidad de los pueblos de España, y ha advertido que el veto a su persona no supone un veto al proyecto socialista: “La nuestra no es una carrera de sillas ni de personas sino de ideas”. Más allá ha ido Batet en referencia a su nombramiento y al de Cruz: “los socialistas han optado por dos tazas, por tres, por cuatro, por mil para defender la convivencia y la concordia”. También se ha hablado mucho de diálogo –“la herramienta de la política es la palabra”-, pero siempre dentro de “las normas, dentro de las reglas de juego, dentro de la Constitución y dentro de la ley. No hay otra vía que esta”. Palabra de la futura, salvo sorpresas de última hora, presidenta del Congreso.