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INFRAESTRUCTURA EN LA PICOTA

Colau, a un solo voto de conseguir el tranvía por la Diagonal

ERC decidirá en el próximo pleno si aporta el concejal que faltaría para conectar Glòries con Francesc Macià

El plan suma dos votos de los concejales no adscritos mientras que PSC y la CUP pondrán cara su aprobación

Carlos Márquez Daniel

Un tranvía del Trambaix (T-3) a su paso por Sant Feliu.  

Un tranvía del Trambaix (T-3) a su paso por Sant Feliu.   / JOSEP GARCIA

Todo vuelve y el tranvía por la Diagonal no podía ser menos. El Ayuntamiento de Barcelona desempolva estos días el debate político sobre el proyecto de conexión del Tram, entre las plazas de Francesc Macià y Glòries, después de que el gobierno de Ada Colau se haya venido arriba al interpretar que ahora tiene más viento a favor. La comisión de Seguridad y Movilidad ha votado una vez más el asunto, que ya cayó en saco roto el pasado mes de abril. La nueva resolución final no se conocerá hasta el pleno del 25 de enero, pero todo parece indicar -a la espera, como siempre, de ERC- que al proyecto le falta un solo voto para ser aprobado. O no. Porque eso es lo que tiene el tranvía, que nunca se sabe o todo lo contrario.

Barcelona en Comú dispondría, si nada se tuerce, de sus 11 ediles, los cuatro del PSC, los tres de la CUP y los dos concejales no adscritos (Gerard Ardanuy y Juanjo Puigcorbé). Eso suma 20 votos, uno por debajo de la mayoría absoluta. Muy cerquita, más incluso que el año pasado, pero cuidado, porque los socialistas y los 'cupaires' han hecho reserva de voto en la comisión, con lo que no se descarta que dentro de 10 días den la campanada con el pulgar hacia abajo. Podrían alegar electoralismo de los 'comuns', o si ya saben que el proyecto no pasará el corte, evitarse quedar como escuderos de la alcaldesa a poco más de cuatro meses para las elecciones. 

El mango sigue en poder de los de siempre: Esquerra. Y ahora con algo más de mimo, porque ya no lidera el grupo Alfred Bosch sino que lo hace Ernest Maragall, así que han preferido guardarse su voto hasta el pleno cuando en la primera parte de la película ya se negaron, en esta misma comisión, a aprobar "esta milonga", como definió el republicano Jordi Coronas. La reivindicación de ERC es la de siempre: "Queremos un convenio con la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) de renegociación de las condiciones" con la empresa que explota el servicio. Presidida por Felip Puig, por cierto. Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo, ha agradecido que el 'no' sea ahora un 'quizás' y les ha emplazado a trabajar juntos por algo que comparten: "Que los beneficios de la nueva demanda que se genere no vayan al sector privado". El rescate de la actual concesión, como bien sabe la oposición, es algo implanteable: cerca de 400 millones. 

Cara y cruz del barómetro 

¿Oportunidad u oportunismo? Esa es la margarita que los 41 concejales deberán deshojar estos días. Algunos ya lo tienen claro, como el PDECat o el PP, que acusan a Colau de "hacer campaña a cuatro meses de las elecciones" o de "tapar su mala gestión de Barcelona". Eso último hace referencia al reciente barómetro municipal que deja por los suelos la valoración ciudadana de la gestión que los 'comuns' están haciendo de la capital catalana. Esa misma encuesta es una de las excusas que blande el gobierno para recuperar el debate, ya que se preguntó sobre el tranvía y el 63% de los entrevistados se postuló a favor. La otra pata es el hecho de que el Parlament, ha destacado Sanz, votara en noviembre (con el favor de ERC y Cs) a favor de la conexión de las dos líneas de Tram. Koldo Blanco (Ciudadanos) le ha recordado que la Cámara catalana votó un paquete de infaestructuras, y no solo el tranvía. Y ha avanzado que se mantienen en el 'no' porque no lo ven prioritario como sí lo es, a su modo de ver, "terminar la L9 de metro, mejorar el bus metropolitano y crear aparcamientos disuasorios en la entrada de la ciudad". 

Coronas ha lamentado que de abril a ahora "no haya cambiado nada", pero se ha prestado a "sentarse a trabajar" con el gobierno para tratar de, en poco más de una semana, desatascar algo que no se ha movido ni un milímetro en un año. Complicada empresa, pero nada es imposible con el tranvía. "Que la ATM se ponga a renegociar el contrato y después diremos 'sí'. Ejerceremos nuestra responsabilidad, pero todo esto parece formar parte de un espectáculo mediático. Esto no es un circo". 

Por si hubiera poco juego en el debate, la comisión de ayer aprobó una proposición del PDECat, con el voto de ERC, a favor de implantar la línea D30 de bus, la que debería atravesar toda la Diagonal. La resolución final, en el pleno del día 25.