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BARÓMETRO SEMESTRAL

La inseguridad, principal preocupación de los barceloneses

El encaje de Catalunya en España cae de la primera a la tercera posición en seis meses

Luis Benavides

Mossos despliegan un macrooperativo contra los narcopisos de Ciutat Vella, esta mañana

Mossos despliegan un macrooperativo contra los narcopisos de Ciutat Vella, esta mañana / DANNY CAMINAL

La inseguridad vuelve a ser la principal preocupación de los barceloneses 10 años después. Este dato se desprende del barómetro semestral del Ayuntamiento de Barcelona correspondiente al mes de diciembre del 2018. La última vez que los barceloneses opinaron que el problema más grave que tiene la ciudad es la inseguridad fue a finales del 2009. Se hizo público el día de Nochebuena y puso contra las cuerdas al socialista Jordi Hereu, entonces alcalde.  

Este asunto ha ido escalando posiciones. En el anterior barómetro municipal, presentado en julio del pasado año, la inseguridad ocupaba con un 6,2% una anodina sexta posición, muy por detrás del encaje de Catalunya en España, el acceso a la vivienda, el turismo, el paro y el tráfico. Ahora preocupa al 21% de los vecinos y vecinas de la capital catalana. Dicho de otra manera, la percepción de inseguridad ha crecido exponencialmente en apenas seis meses. “Es un problema real y la percepción de la ciudadanía es innegable, pero la administración está actuando y seguirá haciéndolo”, ha subrayado el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que ha puesto como ejemplo la reciente incorporación de más de un centenar de agentes de la Guàrdia Urbana durante el último semestre.

Barómetro del Ayuntamiento de Barcelona - Principales problemas de la ciudad

A escasos cuatro meses para las elecciones municipales, el consistorio busca respuestas a tan significativo incremento, y también culpables. "Los atentados del 17-A y las posteriores alertas terroristas han obligado a destinar efectivos policiales a esta cuestión, y esto ha producido un incremento de pequeños hurtos y algunos fenómenos como los narcopisos", ha subrayado el portavoz del Gobierno municipal, quien ha aprovechado para cargar contra algunas fuerzas políticas por "crear un estado de opinión irresponsable". Pisarello ha criticado entonces duramente al grupo municipal del Partido Popular y, sobre todo, a Manuel Valls por presentar "propuestas enormemente demagógicas". Del exprimer ministro francés, que ha prometido incrementar en 1.500 agentes el cuerpo de la Guàrdia Urbana para hacer cumplir la ley en la calle, ha dicho que "fracasó de manera estrepitosa" como alcalde y como responsable de Interior en Francia, y que ahora intenta importar ideas "que no funcionaron en otros lugares".

Las últimas entradas y salidas en la cúpula de Mossos d'Esquadra, que es el cuerpo con competencias en materia de seguridad ciudadana, durante "los meses de aplicación del 155" tampoco han ayudado demasiado en opinión de Pisarello. "En poco tiempo tuvo tres 'consellers' y tres jefes de policia, y eso se ha notado. No solo en Barcelona", ha apuntado. La autocrítica, cabe decir, ha brillado por su ausencia, si bien ha reconocido que quizá faltaron efectivos para combatir el drama humano y vecinal de los narcopisos antes del operativo especial.

Sí pero no. El consistorio admite el aumento de la delincuencia, sobre todo por el incremento de robos sin violencia, pero también ha puntualizado que se trata de "percepciones", tan legítimas como subjetivas. Se basa en el hecho que esta sensación de riesgo o peligro no aparece entre las principales preocupaciones personales de los ciudadanos. Según este último sondeo,  lo que les quita el sueño es el paro (15,4%) y la llamada cuestión catalana (12,9%).

La vivienda y el desafío soberanista

Completan el 'top 3' de esta lista negra el acceso a la vivienda y el encaje de Catalunya en España, en segunda y tercera posición respectivamente según el barómetro, elaborado a partir de 800 entrevistas telefónicas realizadas entre el 27 de noviembre y el 5 de diciembre. En este sentido, Pisarello ha recordado que las encuestas pueden verse marcadas por diferentes acontecimientos como, por ejemplo, las elecciones andaluzas. "Constatamos que Barcelona no es una isla y se ve afectada por la situación política en Catalunya y España. Con todo, el Ayuntamiento continúa siendo la administración mejor valorada", ha subrayado el número dos de Ada Colau. Según el estudio, el 56,2% de los barceloneses aprueban la gestión municipal y un 63,1% de los entrevistados son optimistas y creen que la situación de la capital catalana mejorará de cara al futuro. 

Dos políticas impulsadas por el gobierno de Ada Colau han recibido el aval de la ciudadanía, según recoge el barómetro semestral. El 62,9% de los encuestados se ha mostrado farovable a la conexión del tranvía por la Diagonal, y solo el 20,1% es contrario. Destinar el 30% de las nuevas promociones a vivienda asequible también cuenta con el respaldo de los barceloneses. El 85,25% de los entrevistados consideran acertada esta medida ya aprobada, "con porcentajes de acuerdo superiores al 80% entre todos los segmentos de edad y una aprobación general entre los votantes de todas las opciones políticas", detallan fuentes municipales.

Seis de cada 10 delitos son hurtos

El delito que más se registra en Barcelona es el hurto. Es decir, la sustracción de objetos de valor sin que su propietario se dé cuenta. Representan seis de cada diez delitos del total anual. No son los que tienen una repercusión más grande sobre la percepción de inseguridad de los ciudadanos. Aunque en los últimos años ha aumentado el número de carteristas especializados en hurtar en el Metro, en los principales ejes comerciales, en las aglomeraciones o en las zonas altas de la ciudad. También han proliferado las estafas a ancianos, como las perpetradas por falsos revisores de gas. 

Los robos con violencia, aquellos en los que la sustracción de objetos de valor se cometen a partir del uso de la fuerza o de la intimidación contra sus propietarios, sí amedrentan más a la población. Durante el 2018 se ha producido la eclosión definitiva de los ‘relojeros’, a quienes han emulado un gran número de jóvenes menos talentosos pero más impetuosos, o violentos. También los tirones de bolsos o los ‘cadeneros’ -que arrancan las joyas, tanto pulseras como cadenas, por la fuerza- han causado alarma en algunas zonas de la ciudad. Los puntos más asediados por los ladrones violentos son la zona de ocio litoral, el distrito de Ciutat Vella o el Passeig de Gràcia.

El centro del Raval ha sido escenario durante los dos últimos años de una epidemia de narcopisos, atajada en buena medida por la operación Bacar, pero el fenómeno continúa existiendo en el vecindario y brotando en barrios adyacentes como Poble Sec o el Born.

Otros de los delitos que más asustan a los ciudadanos son los relacionados a la violencia sexual. En los últimos años, el número de denuncias por abusos o agresiones de carácter sexual ha aumentado notablemente. Sin embargo, esta tendencia se atribuye a algo positivo: ahora se denuncia más que antes. 

Por encima de todos estos delitos planea la amenaza terrorista, que se mantiene a un nivel de 4 sobre 5. La presencia policial en la calle, en puntos clave, recuerda permanentemente la posibilidad de que Barcelona sea de nuevo diana del yihadismo, como lo fue el 17 de agosto. 

Temas: Encuestas