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COMISIÓN MUNICIPAL

Colau pierde el primer combate político sobre la unión del tranvía

Esquerra censura la "milonga" de votar un protocolo y sigue exigiendo un convenio sobre la gestión económica

El proyecto pierde por 15 votos a 23 a la espera de la CUP, el edil no adscrito y un posible giro de ERC

Carlos Márquez Daniel

Pasajeros en una parada del Trambesòs, en la Diagonal.

Pasajeros en una parada del Trambesòs, en la Diagonal. / FERRAN NADEU

Ni un paso atrás. Ni al lado ni al frente. Esquerra no se mueve por ahora de su negativa al protocolo que debería permitir impulsar un primer tramo de tranvía, de Glòries a Verdaguer. La razón, ya conocida, la ausencia de un convenio que permita aclarar de qué manera se explotará el nuevo servicio y cómo se repartirán los beneficios. ERC ha votado que 'no' en la comisión, pero ha repetido en varias ocasiones que el 23 de marzo, cuando el pleno debería deliberar definitivamente sobre el porvenir del proyecto, es una fecha que ha puesto el gobierno de Ada Colau, no ellos. "Hoy votamos en contra", ha concretado. Quizás sea una manera de decir que hay margen para negociar. O no. 

"No nos inviten a votar un protocolo en el que podríamos pedir que la luna sea cuadrada"

Jordi Coronas

Concejal de ERC

El concejal republicano Jordi Coronas ha basculado sobre los argumentos ya conocidos, sobre la necesidad de articular ese convenio que permita que las ganancias de explotación vayan a parar a las arcas públicas. Ha trazado el discurso crítico que se espera de cualquier grupo de la oposición. "No nos pueden pedir que votemos un bonito protocolo, una declaración de intenciones en la que podríamos pedir que la luna sea cuadrada". Ha recordado que ERC "no está en contra del tranvía por la Diagonal" (y no es baladí que haya citado la avenida) y ha considerado "innecesaria y hasta cierto punto irresponsable" la votación de dicho documento. En resumen: "Una milonga". No sin antes insistir una vez más en que el plazo para alcanzar el acuerdo político no lo ha marcado Esquerra, e instar a Barcelona en Comú a "trabajar con la Autoridad del Transporte Metropolitano por un pacto con TramMet (la empresa que gestiona el Tram) por la gestión de los beneficios".  

Mayoría en contra

También han votado en contra, como era de esperar, el PDeCAT, el PP y Ciutadans, partidos que comparten el deseo de que se despliegue la línea D30 de autobús que debería recorrer la Diagonal de punta a punta. En el marcador final, 23 concejales de un total de 41 han rechazado la propuesta. Mayoría suficiente, y si se repite este resultado en el pleno, el asunto de la unión del Trambaix y el Trambesòs podría regresar al cajón en el que Jordi Hereu lo guardó a regañadientes tras la fallida consulta de mayo del 2010. Se han posicionado a favor Barcelona en Comú y el PSC (15 votos del pleno), mientras que la CUP (tres ediles) y el concejal no adscrito Gerard Ardanuy revelarán su dictamen el 23 de marzo. 

"Su 'no' no es contra la alcaldesa, sino contra los vecinos de Poblenou y los de nueve municipios del área metropolitana"

Janet Sanz

Teniente de alcalde de Urbanismo

Ya por la mañana, para calentar la comisión, la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha lamentado que el "candidato" Alfred Bosch busque "visibilidad" con su negativa a aprobar el proyecto. La edila ha recordado que el protocolo que se votará en el pleno ya incluye la intención de trabajar en un convenio que ponga negro sobre la blanco las obligaciones de las partes. Eso es algo, ha señalado, que se podría redactar "en unas pocas semanas". Fuentes conocedoras del plan, sin embargo, señalan que ese trámite no se conseguirá tan fácilmente, ya que las empresas que explotan el Tram no están obligadas a nada porque están blindadas por la concesión que lograron a principios de siglo y que vence en el 2032, año en el que el consistorio tiene previsto rescatar el negociado.  

Ya por la tarde, durante la comisión, la concejala ha apelado al espíritu metropolitano y ha alabado el papel de ERC en "la defensa del transporte público". Se ha puesto a disposición de los grupos dudosos, les ha propuesto una reunión monográfica para hablar de los dineros del tranvía y ha recordado, para quien busque alargar la cosa y acercarla peligrosamente a las elecciones del 2019, que este debate "no se puede aplazar más". "La gente no quiere esperar 10 años más". Mientras decía todo esto, la alcaldesa de Badalona, Dolors Sabater, lanzaba un tuit en el que defendía el "beneficio global de movilidad y sostenibilidad" que supondría impulsar unir los dos Tram. La semana pasada, otros cinco alcaldes metropolitanos publicaban una carta también a favor del plan

El socialista Daniel Mòdol también ha mencionado a los municipios que rodean la capital catalana. "Pregunto a los grupos municipales qué miedo tienen de que la gente del área metropolitana pasee por la Diagonal". Para añadir, sin filtros: "De los grupos más clasistas y clásicos lo puedo entender, no de los de la izquierda. ¿Por qué no dicen claramente que no quieren que la Diagonal sea una vía metropolitana de todos y así nos ahorramos todos estos debates que no llegan a ninguna parte?". Pedazo de dardo para Coronas, que no ha recogido el guante y se ha ceñido a sus suaves puñales hacia el gobierno de Colau.  

"¿Qué miedo tienen de que los vecinos del área metropolitana paseen por la Diagonal?"

Daniel Mòdol

Concejal del PSC

Público entregado

A la comisión, a pesar de ser uno de esos ladrillos políticos poco recomendables, se han acercado una decena de miembros de la plataforma Unim els TramviesRicard Riol, su portavoz, a la vez que presidente de la asociación Promoción del Transporte Público (PTP), ha sostenido que todavía ve algo de luz entre tanta oscuridad. Se ha mostrado "decepcionado" y ha puesto un ejemplo para explicar por qué esto de la unión del Trambaix y el Trambesòs es importante: "Nadie se imagina un debate sobre Rodalies en el que solo se hable de L'Hospitalet o Badalona. Pues aquí pasa lo mismo, este es un proyecto que afecta a nueve ciudades y que en el futuro puede ampliarse para beneficiar a muchos más municipios".

¿Y el tranvía no podría tirarse adelante sin el pleno? Sí, podría. Siempre y cuando las obras las pague la Generalitat. Aunque eso iría contra la lógica presupuestaria del Govern. Y contra la promesa de la propia alcaldesa: "No se aprobará el proyecto si no dispone de una mayoría amplia en el pleno". De momento, primer combate perdido. 

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