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Cuatro ejemplares

El ayuntamiento se inclina por trasladar los delfines del zoo a un santuario en Florida

Mientras la instalación está lista los animales pasarán dos años en sendos delfinarios europeos

El Periódico

El delfinario del zoo de Barcelona.

El delfinario del zoo de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

El destino final de los cuatro delfines del Zoo de Barcelona –Anak, Blau, Tumay y Nuik– será o bien el futuro santuario que el National Aquarium de Baltimore tiene previsto construir en algún lugar de los cayos de Florida (EEUU) o bien el más avanzado de la isla griega de Lipsi, donde ya hay una bahía acondicionada para acoger a los animales pero faltan permisos y un último empuje a la inversión. El caso es que definitivamente será un santuario. Es lo que quedó claro durante el consejo municipal del pasado miércoles, según apunta la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (Faada), que ha trabajado con el ayuntamiento en la cuestión de qué hacer con los delfines una vez tomada la decisión de clausurar el delfinario.

Miriam Martínez, veterinaria y responsable del departamento de animales salvajes de Faada, dice que aunque "está confirmado que van a un santuario", aún no se sabe a cuál de los dos será. "Parece que al ayuntamiento le gusta más la opción de Baltimore", explica. "Sabemos que ya están en contacto con ellos, aunque no se ha descartado todavía el santuario de Grecia". Una portavoz del ayuntamiento explicó que "se están barajando todas las posibilidades", y que tal y como dijo en su día el consistorio, "el anuncio final se hará en otoño".

Acogida temporal

Puesto que los delfinarios no están listos para recibir huéspedes –ninguno lo estará durante un buen tiempo; el de Florida, no antes del 2020–, y teniendo en cuenta que el zoológico debe deshacerse de los mamíferos antes de fin de año si quiere seguir perteneciendo a la Asociación Europea de Mamíferos Acuáticos (EAAM) –el delfinario barcelonés no se ajusta a la normativa que entrará en vigor en el 2019–, el ayuntamiento lleva meses trabajando con la dirección del Zoo para encontrar un centro que los acoja temporalmente. Han contactado con distintos delfinarios de Europa y el proceso, según informó Faada en un comunicado, ha desembocado en un acuerdo para enviar a los animales por separado a dos delfinarios, uno en Portugal y otro aún por determinar. "Aunque todavía están ultimando los detalles para poder firmar los convenios", reza la circular. Previsiblemente, los delfines serán trasladados en otoño a estos centros.

Ese doble y al parecer inevitable viaje (primero a otro delfinario, luego al santuario) no es precisamente del agrado de las asociaciones ecologistas. Faada ha mostrado su descontento con que se hagan dos traslados en relativamente poco tiempo, ya que aseguran que "es demasiado para los delfines", y además recelan de las políticas de los centros a donde irán los animales. "De todos modos, entendemos que los animales necesitan un cambio ya, pues llevan toda la vida encerrados en el diminuto y pobre espacio que les ofrecía el delfinario del Zoo de Barcelona".

Más se acerca el momento de la decisión final, más se hace público el debate. Hace unos días, la oenegé Depana divulgó su propio comunicado en el que exige el traslado inmediato de los delfines a un delfinario en condiciones, denunció que los animales "se encuentran en una piscina en condiciones absolutamente lamentables", que "no pueden esperar más" y que su traslado no puede posponerse más allá de septiembre.

Ciudad libre de cetáceos

Es la decisión del ayuntamiento de declarar a la ciudad libre de delfines en cautividad (tomada en el 2016) la que obliga al Zoo a deshacerse de sus ejemplares antes de fin de año. La decisión dejó en papel mojado el proyecto de ampliar las instalaciones para cetáceos, que son deficientes y no cumplen la normativa de la Asociación Europea de Mamíferos Acuáticos (EAAM) que entrará en vigor el próximo año.  De mantener para entonces los delfines en sus instalaciones, el Zoo podría ser exulsado de la asociación, y de otras como la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios (WAZA). El destino de los delfines ha sido desde entonces objeto de un animado debate en el seno de un grupo de trabajo que acoge tanto a expertos en la materia como a asociaciones animalistas.

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