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TRANSFORMACIÓN URBANA

Barcelona baraja tres futuras Modelo

El proyecto definitivo incluirá 14.000 metros de parque y 150 pisos y conservará el panóptico y la cuarta galería

Substituirán el geriátrico previsto por pisos tutelados para mayores para no depender de la Generalitat

Helena López / Barcelona

Última sesión del proceso participativo sobre la Modelo.

Última sesión del proceso participativo sobre la Modelo. / JOAN CORTADELLAS

La imagen podría ser la de una concurrida cena de fiesta mayor de barrio, resguardados bajo techo para evitar la tenaz lluvia. Acercando un poco el foco, sobre las mesas, rodeadas de vecinos apretujados manteniendo animados debates, no hay ensaladas ni vino, sino grandes planos extendidos donde se esboza el futuro de la Modelo, ese que llevan tantos años soñando y que ellos mismos han jugado a dibujar. El impresionante pasillo en el que se produce la escena, la última sesión del proceso participativo para definir una de las reformas urbanística más esperadas de la ciudad, la gran lucha vecinal de la Esquerra del Eixample, es la cuarta galería de la sórdida cárcel. La única que tiene la amnistía asegurada, junto al característico panóptico y al representativo edificio de la entrada por la calle de Entença, el que da la bienvenida a la prisión. No es casualidad. Es la galería que esconde en una de sus tétricas celdas, bajo una capa de cal, la reivindicada Capilla Gitana pintada por el intelectual y anarquista gitano Helios Gómez y que se convertirá en un "espacio de memoria".

Esos mínimos a conservar no son las únicas certezas que se han confirmado en la sesión de este domingo, celebrada en festivo para que pudiera participar el máximo número de vecinos, también los comerciantes (el interés que despierta el asunto en el barrio se hace evidente al ver una sala tan llena un desagradable domingo a las intempestivas nueve de la mañana). De hecho, la discusión partía de unas premisas marcadas por el consistorio, como la necesidad de obtener un mínimo de 14.000 metros cuadrados de verde y la construcción de 150 pisos públicos.

A partir de ahí, y con el plan director consensuado en el ya lejano 2009 entre todos los partidos (los existentes entonces, claro) y los vecinos, han trabajado en la elaboración de las tres propuestas presentadas este domingo, que han de servir al equipo de Colau para devolver a la ciudadanía implicada una propuesta final en firme el próximo mes de julio. Bajando al detalle y haciendo compatible en la medida de lo posible los (distintos) deseos de los vecinos y los requerimientos técnicos de los distintos equipamientos y usos que debe albergar la vieja cárcel, cuya transformación total no se prevé que termine, como mínimo, hasta el 2025. 

Obra del intelectual anarquista gitano Helios Gómez oculta en la cuarta galería / ARCHIVO

El calendario con el que trabajan, que en este tipo de obras hay que coger siempre con pinzas, prevé presentar el primer proyecto definitivo el próximo mes de julio, para acabar de consensuarlo durante el último trimestre del año, iniciar la redacción de los muchos proyectos y las licitaciones durante el 2019 empezar las obras -la transformación física- en el 2020. Una obras que se alargarán entre cuatro y cinco años, en función de las características del proyecto que finalmente se apruebe. 

La tres propuestas 

Entre las múltiples voces que se entremezclan entre las múltiples mesas, hay quien tiraría todo el edificio -algo que no pasará-, "porque lo prioritario es ganar zona verde y los equipamientos"; y hay quien no tiraría nada ya que concibe "todo el conjunto como una zona patrimonial y memorialística a conservar",  algo que tampoco pasará, ya que los 14.000 metros de zona verde son innegociables. De las tres propuestas ahora sobre los despachos de la plaza de las Glòries, una pone en acento en la preservación del edificio; otra en dar todo el protagonismo al gran parque urbano y una tercera propone un punto medio.

En cuanto a los equipamientos concretos, hay consenso en la necesidad de la guardería y el 'casal' de jóvenes. También en lo oportuno de substituir la residencia para personas mayores prevista inicialmente en el plan director del 2009 -recurso que dependería de la Generalitat- por vivienda dotacional para el mismo colectivo con un centro de día (algo que puede hacer el ayuntamiento).

Las familias del instituto-escuela, ya en funcionamiento en barracones en unos de los solares anexos, muestran su preocupación con la posibilidad de que el batallado colegio de sus hijos se tenga que encajar en una de las galerías. Preferirían, insisten, "un edificio adaptado al proyecto de la escuela". Coinciden también (casi) todos en que el polideportivo -también planteado en el plan del 2009 -"no es indiscutible ni urgente" y en que sería preferible que las futuras viviendas no estén orientadas a los patios de la escuela por las molestias acústicas que podría generar, y en que las zonas de recreo del colegio, en la lógica de los "patios abiertos", podrían incrementar el espacio verde en horario no lectivo. 

Adiós al muro

Donde hay más debate es el mantenimiento y usos de las galerías del panóptico -todas menos la cuarta, sobra decirlo- y de los edificios Tallers, "cuya conservación se valora positivamente, pero se podrían llegar a derribar si se considera necesario". De los tres dibujos finalistas, dos conservan cuatro galerías enteras y dos medias y el tercero arrasa con la totalidad de los brazos del panóptico (excepto la cuarta galería), para convertirlos en zona verde -16.282 metros en concreto- y dibuja el instituto-escuela y la guardería en un edificio de nueva construcción, en la calle de Nicaragua. 

Pese a que quedan cientos de grises por estudiar, lo que seguro que no se salvará de la piqueta es el imponente y alambrado muro que cerca el espacio desde hace más de un siglo. "El lugar puede convertirse en uno de los elementos emblemáticos de cómo queremos que sea Barcelona. Una ciudad sin muros, abierta, con espacios verdes, que no olvida su pasado", resume la concejala de Urbanismo Janet Sanz, quien insiste en que "no queremos solo que la Modelo se abra a la ciudad sino que la Modelo sea la ciudad". El compromiso municipal es "seguir inyectando los 4,9 millones en la Modelo previstos para este mandato", concluye.

Un poco de historia

La Modelo no fue modelo desde el mismo momento de su inauguración, el 9 de junio de 1904. A pesar de que nacía como un signo de modernidad, la negra historia de la prisión ha estado marcada por la masificación, los motines, los conflictos y la falta de recursos económicos. Su evolución ha estado vinculada a los cambios sociales y en sus celdas, por las que pasó de Lluís Companys a El Vaquilla, de Jordi Pujol a Vázquez Montalbán, se ha escrito parte de la historia de Catalunya.

El 8 de junio del año pasado, cuando el tantas veces prometido cese de la actividad de la prisión en la que se ejecutó a garrote vil a Salvador Puig Antich fue una realidad, pasaron a los libros de historia los 13.000 reclusos que llenaron el tenebroso lugar durante la Guerra Civil o los 2.500 internos que allí se apelotonaban a finales de los años 80, cuando había hasta 10 internos por celda.

De los 14 internos que hicieron noche en la última noche de la prisión, 11 fueron trasladados a la cárcel de Brians, en Sant Esteve de Sesrovires, y tres a la de Quatre Camins, en La Roca del Vallés. En principio, destinos provisionales hasta que la Generalitat construya la prometida cárcel de la Zona Franca.

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