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CONFLICTO

La acampada de los sintecho pide libre acceso a las duchas de los polideportivos

Los manifestantes en la plaza de Catalunya también exigen un 'hotel' para personas sin hogar y una T-Mes 100% subvencionada

El ayuntamiento recuerda que los acampados no quieren utilizar los recursos municipales

Beatriz Pérez

Dos turistas descansan en la plaza de Catalunya, donde unas 60 personas sin hogar acampan desde hace un mes y medio. / ALBERT BERTRAN

Dos turistas descansan en la plaza de Catalunya, donde unas 60 personas sin hogar acampan desde hace un mes y medio.
Acampada de personas sin hogar en la plaza de Catalunya.
Unos 60 sin techo acampan desde hace un mes y medio en la plaza de Catalunya.

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Poner a disposición de las personas sin hogar las duchas de los polideportivos y gimnasios municipales, subvencionar al 100% la tarjeta de transporte T-Mes para este colectivo (cuesta 10,90 euros) o que los comedores sociales sean de acceso libre sin restricciones (actualmente está condicionado a la derivación por parte de servicios sociales) son solo tres de las medidas inmediatas que los 60 'sin techo' acampados en la plaza de Catalunya instan al ayuntamiento a tomar.

Pero además de estas, que consideran solo "paliativas", han ideado otras para llevar a cabo a medio o largo plazo, entre las que destaca la construcción de un hotel para sintecho (siguiendo el modelo 'Housing First', que funciona en el norte de Europa). Todas las medidas están redactadas en un documento de cuatro páginas que Acampada x Drets, como denominan al movimiento, entregó el miércoles al consistorio.

"Es un insulto que digan que la Constitución es sagrada si nuestros derechos se ven vulnerados cada día", denuncia Miky, de 31 años y portavoz de esta acampada reivindicativa. Lo dice bajo una gran pancarta con el lema 'Derechos reales' y, sobre todo, con la vista puesta en la otra acampada que también ocupa parte de la plaza desde hace dos meses, la de los independentistas (unos 15 o 30, dependiendo del día) que reclaman algo bien diferente: la república catalana.

"Hace cinco meses nos movilizamos en Sant Jaume. Ahora hemos venido aquí porque queremos que las personas sin hogar estén en el centro del debate por la independencia", sentencia este joven, diseñador gráfico y creador de la página web de la acampada, www.derechosgarantizados.org.

"Lo más grave es nuestra integridad física -prosigue-. Cada noche estamos en peligro. Todas las mujeres que duermen en la calle han sido alguna vez víctimas de abusos o violaciones". Por eso piden al ayundamiento que "asuma su responsabilidad en la protección de estos derechos y destine todos los recursos" para evitar que ninguna persona en Barcelona viva en la calle. Los 'sin techo' acampados se encuentran en interlocución con el consistorio desde hace dos semanas.

Servicios municipales

Fuentes municipales responden que cada día más de mil 'sin techo' duermen en albergues municipales y que quienes ahora acampan se niegan a acudir a estos servicios. Además, informan de que el ayuntamiento cuenta con recursos de asistencia a personas vulnerables, entre los que destacan tres centros de primera acogida, seis de media estancia, cinco centros de día, 50 pisos de inclusión, cuatro centros de higiene y un comedor social por distrito. En total hay 40 centros de servicios sociales repartidos por toda la ciudad. El consistorio insiste, una vez más, en que no prevé desalojar a los manifestantes porque defiende el derecho de reunión y manifestación, y porque ello, además, es competencia de los Mossos.

Pero para los acampados por los derechos de las personas sin hogar todo esto es insuficiente. "Ayer estuve cuatro horas esperando para darme una ducha en el centro de Nou Barris", se queja Miky. "Hay muy pocos servicios para la cantidad de personas necesitadas". Por eso la Acampañada x Drets pide al ayuntamiento que ponga "inmediatamente" a disposición de los 'sin techo' todas las camas posibles, incluyendo la de los albergues de emergencia que solo se abren durante las campañas de frío.

Iliana, ucraniana de 65 años, es una de las personas sin hogar que acampan en la plaza de Catalunya, corazón turístico de la ciudad. Mientras habla con la prensa, algunos guiris, ajenos, se acomodan en los bancos de la plaza. "Estoy en la calle mientras espero a que me den una plaza en el albergue de Llucmajor", cuenta Iliana, que lleva casi seis años en Barcelona. "Aquí como mejor que en Ucrania", dice mientras enseña una bolsa con mandarinas, salchichas y una lata de Fanta.  

Trabaja solo tres noches a la semana y gana 300 euros al mes. Parte de este dinero lo envía a Ucrania, donde vive su hijo de 26 años. "Tengo que mantenerlo. No quiero que se meta a soldado". Y a continuación lanza una pregunta o, más bien, un lamento: "Dime, ¿de qué me va a servir hablar contigo".

Una realidad vergonzante

La Fundació Arrels, nacida en 1987 en el Raval, tiene contabilizadas más de 3.400 personas sin hogar en Barcelona. Según la Xarxa d'Atenció a Persones Sense Llar (XAPSLL), el 'sinhogarismo' ha crecido un 20,9% entre el 2015 y el 2017. La XAPSLL advierte de que las recientes trabas en el acceso a un alquiler asequible se materializan en la imposibilidad de las entidades a la hora de renovar contratos de pisos de acogida y de ampliar su oferta asistencial, obligándolas así a desplazarse a la periferia o al área metropolitana para encontrar pisos cuyos alquileres sí pueden asumir. Estos movimientos afectan a todos los ámbitos de la vida de los usuarios, desde su situación laboral hasta sus vínculos afectivos.

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