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Nace Gael, el segundo hijo de Ada Colau

La propia alcaldesa de Barcelona lo ha comunicado a través de las redes sociales

La concejala inicia su permiso de maternidad aunque no se descarta que retome puntualmente la actividad

TONI SUST / BARCELONA

Ada Colau, el 8 de abril, en la asamblea fundacional de Un País en Comú.

Ada Colau, el 8 de abril, en la asamblea fundacional de Un País en Comú. / AFP / JOSEP LAGO

Fue la primera alcaldesa de Barcelona, después, la primera alcaldesa embarazada y, en consecuencia, es la primera alcaldesa que pare un hijo en posesión de la vara de mando municipal. Ada Colau, ha tenido este miércoles por la mañana a su segundo hijo, Gael. El primero, Luca, tiene seis años. 

Ha sido la propia Colau la que ha comunicado el nacimiento a través de las redes sociales, en lo que puede servir como un aviso a navegantes de cómo quiere llevar la cuestión: a su modo, bajo su control y sin dar explicaciones que no quiera dar. 

De hecho, la inmensa mayoría de los concejales se han enterado del nacimiento por el mensaje de la madre en Twitter. Colau ha dado a luz en un hospital público de Barcelona (el consistorio no lo ha confirmado pero ha sido en el Hospital del Mar).

HOSPITAL PÚBLICO

En esos términos de buscada discreción se ha expresado en los últimos meses cuando se le ha hecho, de forma recurrente, la pregunta de si completaría el permiso maternal de 16 semanas o acudiría antes a trabajar. Incluso se aventuró que no iba a coger el permiso. Se trata de un debate que viene al caso por el ejemplo que las mujeres que se dedican a la política suponen para el resto que, en el ámbito privado, en ocasiones se ven presionadas para acortar ese permiso.

Según han explicado fuentes municipales, Colau iniciará normalmente su permiso maternal y, evidentemente, no asistirá al pleno municipal del viernes. Los tenientes de alcalde la reemplazarán y el primero, su mano derecha, Gerardo Pisarello, actuará como alcalde accidental en los casos en los que sea necesario.

FLEXIBILIDAD

Sin embargo, no se descarta que Colau aparezca en algunos actos en un espacio breve de tiempo si se encuentra bien y se trata de citas de relevancia especial. Por ejemplo, no resultaría extraño que acuda a alguno de los plenos que tendrán lugar durante los próximos cuatro meses.

También existe la posibilidad de que ceda parte del tiempo de permiso legalmente a su pareja, Adrià Alemany, compañero de activismo en la PAH y que hoy trabaja en Barcelona en Comú, el partido con el que Colau llegó al ayuntamiento.

La obligada ausencia de Colau tendrá algún efecto en los plenos, por el hecho de que en el mundo municipal no se puede delegar el voto, como sí sucede en otras instituciones políticas. Esta cuestión fue abordada en la junta de portavoces que se celebró el pasado martes, en la que se cerró un pacto no escrito, que ya se ha empleado en casos anteriores, por ejemplo en ausencias por una larga enfermedad. Si se da la circunstancia de que el voto de la alcaldesa ausente se puede convertir en decisivo para que se pierda, o se gane -cada quien lo mira desde su lado- una votación relevante, uno de los concejales de la parte 'contraria' -en concreto, del grupo Demòcrata- se ausentará del pleno para evitar el efecto aritmético indeseado del permiso maternal de Colau.

En principio no parece que esa situación deba darse, ya que en los casi dos años que lleva al mando, el actual gobierno municipal ha echado mano del apoyo del PSC, primero desde fuera y después como socio, de ERC y de la CUP, que suman con Barcelona en Comú un total de 23 votos, dos más de los 21 de la mayoría absoluta. Si esa alianza no se da, porque republicanos o anticapitalistas no apoyan cualquiera que sea la iniciativa que se vote, un voto más o menos no salvaría al gobierno municipal.

En los últimos meses, la ahora madre por segunda vez se ha resistido a dar detalles cada vez que se le ha inquirido sobre hasta qué punto detendría su actividad. Afirmaba que era una cuestión que solo le atañía a ella. En enero, en una entrevista en TV-3, dedicó algunos segundos al

Cuando estaba en la PAH, Colau detuvo por primera vez un desahucio durante su primer embarazo

tema: "Que me cogeré la baja maternal, seguro, y reivindico el derecho a cogerla entera". También lamentó que las normas del consistorio no tuvieran en cuenta el embarazo potencial de sus integrantes: "Desconocía que no se puede delegar la parte del cargo político, que el voto no es delegable. Es anacrónico".

UNA EMBARAZADA EN EL PENEDÈS

Colau ya compatibilizó su primer embarazo con la actividad que entonces desarrollaba como activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). De hecho, el primer desahucio que evitó la PAH lo frustró un equipo en el que destacaba una embarazada.

Fue el 3 de noviembre del 2010. Esperando a su primer hijo, Colau fue una de las 20 activistas de la plataforma que se presentaron en casa de Lluís Martí, en La Bisbal del Penedès (Baix Penedès), el 3 de noviembre del 2010. Lo que luego se convirtió en rutina pasó por primera vez ese día: la PAH se interpuso físicamente entre la comitiva judicial y la casa que esta iba a desalojar y consiguió frustrar el intento. Un mes después, ya de cinco meses, volvió con la PAH a parar otro desahucio en la casa de Martí.