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La oposición en pleno tumba el plan de actuación municipal de Colau 2016-2019

El equipo de gobierno se queda sin aprobar el PAM por primera vez desde que existe esta planificación

La ausencia de una hoja de ruta no paraliza ningún proyecto pero evidencia de nuevo la falta de apoyos de la alcaldesa

Toni Sust

Foto de archivo sobre el tráfico en el Nus de la Trinitat.

Foto de archivo sobre el tráfico en el Nus de la Trinitat. / JULIO CARBÓ

El proyecto de Plan de Actuación Municipal (PAM) del Ayuntamiento de Barcelona ha muerto este miércoles en la comisión de Presidencia antes de nacer: todos los grupos de la oposición han votado en contra de la propuesta, presentada en enero pasado y sometida a un proceso de participación que concluyó en abril y que fue exhibido por el gobierno municipal por su amplitud: 10.000 propuestas recogidas y una interacción de unos 40.000 barceloneses.

La ciudadanía que participó eligió como principal actuación la cobertura de la Ronda de Dalt, un proyecto de un coste inasumible en un mandato o incluso dos: 400 millones de euros. Una vez se conoció que esa era la prioridad señalada, el consistorio advirtió, con cierta discreción, de que la cobertura sería solo parcial. Y ese hecho ha sido visto desde entonces como una muestra de que la participación que fomenta el nuevo gobierno municipal es un tanto aparente.

“VOTAREMOS EN CONTRA”

Todos los portavoces de los grupos de la oposición han acabado sus intervenciones anunciando un voto contrario al proyecto de PAM. Por CiU, Jordi Martí, ha resumido sus causas: “No podemos avalar una hoja de ruta que elige el tranvía por la Diagonal, con la gestión que hace del 'top manta', con esta falta de diálogo, con la falta de diálogo con la primera fuerza de la oposición”.

El concejal de Ciutadans Paco Sierra ha recordado el incumplimiento de la cobertura de la Ronda de Dalt y ha subrayado que el modelo de ciudad de su partido es opuesto al actual. El presidente del grupo de ERC, Alfred Bosch, ha hecho una enmienda a la totalidad del cambio que debía traer a Barcelona la alcaldesa, Ada Colau, y su equipo. De hecho, Bosch ha hecho una intervención de candidato a la alcaldía y ha acabado advirtiendo de que cuando su partido gobierne la ciudad, elaborará un PAM y lo cumplirá.

“Es un fracaso”, ha denunciado la concejal del PP Ángeles Esteller, la primera en subrayar en la comisión que el proyecto no pasaría de allí. “Este PAM no obedece a las necesidades de Barcelona”, ha añadido.

El concejal de la CUP Josep Garganté ha denunciado que hubo “una participación de cartón piedra” y ha avisado a Barcelona en Comú de que la entrada del PSC en el gobierno municipal tiene este efecto: la pérdida de otros apoyos. El debate se ha prolongado, porque no había límite de tiempo en los turnos, lo que ha llevado al edil anticapitalista a lanzar una amenaza a la comisión: “El próximo día que no haya límite de tiempo vendré con el manifiesto comunista y lo leeré como una venganza de clase”.

Pero algunos no estaban para bromas. La socialista Carmen Andrés se ha mostrado indignada por el hecho de que ningún grupo de la oposición haya mostrado voluntad de buscar un acuerdo y ha dado a entender que sin PAM también se pueden intentar alcanzar los objetivos que marca ese plan.

LA PRIMERA VEZ

Desde que el PAM se elabora, a finales de los 90, nunca un gobierno municipal había dejado de aprobarlo. No contar con la herramienta, sostiene el consistorio, no supone un gran revés, aunque sí es, sin duda, una muestra innegable de que Colau tiene problemas serios para alcanzar alianzas con otros grupos, lo que no es un buen punto de partida cuando el equipo de gobierno tiene 15 concejales, lejos de los 21 que marcan la mayoría absoluta.

El concejal de Presidencia, Eloi Badia, ha resumido así lo sucedido: “Hoy los que pierden son los ciudadanos”.