La cuarta edición de la FESC apuesta por una perspectiva feminista y plural

La Fira d'Economia Solidaria de Catalunya llega a la Fabra i Coats con 200 empresas que optan por una economía al servicio de las personas

Imagen de uno de los expositores de la pasada edición de la FESC.

Imagen de uno de los expositores de la pasada edición de la FESC. / FESC

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Q.F. / BARCELONA

La Fira d’Economia Solidària de Catalunya (FESC) celebra del 23 al 25 de octubre su cuarta edición en el complejo fabril Fabra i Coats y contará con la participación de 192 empresas y entidades de todo el territorio que apuestan por una economía al servicio de las personas.

Dar a conocer qué es la economía solidaria y las soluciones que aporta a las necesidades materiales de las personas en su vida cotidiana es uno de los objetivos de la FESC, que quiere consolidarse como un referente periódico del mercado social en Catalunya y un ser acontecimiento clave en Europa y en el Mediterráneo.

La FESC, organizada por la Xarxa d’Economia Solidaria de Catalunya, es un aparador de todos los productos y servicios necesarios que existen para cubrir las necesidades de la vida cuotidiana des de una perspectiva social y solidaria.

En los 15.000m2 habilitados para la feria, habrá expositores centrados en vivienda, alimentación, ocio, cooperativismo, servicio a las personas y empresas, finanzas éticas, energías renovables, educación, etc.

Para llevarlo a cabo, la organización se ha propuesto en esta edición hacerlo desde una perspectiva feminista, acogedora y plural con la voluntad  de seguir caminando con paso decidido hacia un mundo socialmente más justo, equitativo y sostenible.

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Además del espacio de exposición, la feria es también un espacio de debate en el que se han organizado más de 40 actividades para reflexionar sobre el modelo de economía social a través de diferentes formatos como talleres, conferencias y proyecciones.

En esta línea, los ejes temáticos de las charlas de la feria de este año girarán en torno al desarrollo comunitario y el mercado social; el consumo responsable y la soberanía alimentaria, las economías feministas y el vínculo entre los derechos fundamentales y la economía social y solidaria.