13 ago 2020

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INTERVENCIÓN POLICIAL EN EL POBLE SEC

Colau ordena a los antidisturbios de la Urbana su primer desalojo

La operación la autorizó el concejal Jaume Asens, que fue abogado de okupas

MAYKA NAVARRO / BARCELONA

La nueva alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, autorizó este miércoles el primer desalojo de su mandato. La Guardia Urbana de Sants-Montjuïc y la Unitat de Suport Policial (USP, conocida como antidisturbios) desalojaron una finca municipal de la calle de Molers, en el barrio de La Satàlia del Poble Sec. Los agentes evacuaron a los tres ocupantes del inmueble, después de que el consistorio recibiera la denuncia de unos vecinos alertando de la presencia de inquilinos ilegales. El encargado de firmar el desalojo exprés fue el concejal de Sants-Montjuïc, Jaume Asens, que en los últimos años ha ejercido como abogado defensor en buena parte de los juicios celebrados contra okupas.

La intervención policial se pudo ejecutar sin orden judicial al producirse menos de 72 horas después de que fuera okupada la finca. Transcurrido este plazo, la policía precisa de la aprobación de un juez. Los tres ocupantes, una pareja y un varón que vivían en estancias separadas, aseguraron desconocer que habían incurrido en una ilegalidad y no opusieron resistencia. Así la operación culminó sin incidentes. Según la ordenanza municipal, para este tipo de desalojos se precisan las firmas del gerente y el regidor del distrito.

NUEVA OKUPACIÓN

Esta finca municipal abandonada y en muy mal estado está ubicada en la calle de Molers, sobre el paseo de la Exposició. Tras la evacuación, trabajadores del distrito volvieron a tapiar la finca, como ya estaba antes de que las tres personas penetraran en su interior. Sin embargo, apenas unas pocas horas después del desalojo, unos individuos volvieron a tirar abajo los ladrillos y accedieron nuevamente al interior. Se desconoce si se trata de los mismos okupas que fueron evacuados por la mañana o son otras personas. La Guardia Urbana prevé realizar un nuevo desalojo durante la mañana de este jueves.

Además de la patrulla de la comisaría de Sants-Montjuïc, en el desalojo se presentó una furgoneta de la USP, con un cabo y cuatro agentes. Hasta nueva orden, estos agentes, que disponen de material antidisturbios, se siguen ocupando de apoyar a los distritos en los desalojos. Y se encargan de ayudar a los agentes de paisano de su unidad que en el centro de la ciudad combaten la venta ambulante. La intención del nuevo comisionado de Seguridad del ayuntamiento, Amadeu Recasens es reestructurar esta unidad. Como Colau, cree que está «sobredimensionada».

En cualquier caso, en esta primera semana al frente de la Guardia Urbana, Recasens está visitando todas las comisarías y unidades de la policía municipal. En todas esas reuniones, los mandos defienden la necesidad de mantener una unidad de agentes que puedan hacer puntualmente labores de antidisturbios.