EL CASO DEL FRANCÉS SE ENREDA

El fantasmagórico y desmesurado Dembélé

Xavi saluda a Dembélé en el vestuario de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

Xavi saluda a Dembélé en el vestuario de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. / FCBARCELONA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Se amotinó en Alemania para fichar por el Barça en el verano del 2017 buscando una salida forzada del Borussia Dortmund. Entonces, le vino bien esa postura radical -hasta se negó a entrenar- a la junta de Bartomeu para invertir el 50% de lo que había recibido de Neymar por él.

Y ahora, invierno del 2021, lleva muchas semanas y hasta meses regateando al Barça sobre su futuro, queriendo ser Ousmane Dembélé dueño de su destino a partir del próximo 1 de enero. Queda libre en junio del 2022 y el club azulgrana se ha cansado de esperarlo. Indignado, además, por las peticiones del delantero francés. Inasumibles peticiones, sostienen en el Camp Nou.

Pedía, por ejemplo, 30 millones de euros por renovar. Un bonus especial, a pesar de que quedaba libre. Luego, 15 millones más para su agente, fijando su nuevo salario en 30 brutos, lo que le convertiría en el mejor pagado de la plantilla, con un salario digno de la prepandemia.

El Barça no descarta la salida del francés en este mercado invernal, aunque es algo muy complejo

Algo que ni Joan Laporta ni Mateu Alemany, el director de fútbol del club azulgrana, quieren aceptar. Rechazadas todas esas peticiones del agente del delantero, el Barça no descarta ningún escenario. Ni que Dembélé se marche en este mismo mercado invernal o incluso que no juegue más vestido de azulgrana.

Dembélé se lamenta de una ocasión fallada durante el Barça-Betis del Camp Nou.

/ FCBARCELONA

Hallar una salida para liberar masa salarial

El Barça se ha cansado ya de Dembélé, mientras en Europa hay clubs de la Premier (el Chelsea con Tuchel, el técnico que lo tuvo en el Dortmund), Juventus y Paris SG que vigilan atentos y con las manos vacías -sin pagar ni un euro por su fichaje- porque creen que ellos sí sabrán domar al rebelde, algo que no supo ni tampoco pudo hacer nadie en el Camp Nou.

Si el francés no renueva, el club azulgrana debe encontrar, y de manera urgente, una salida para aligerar la masa salarial y permitir así la inscripción de los dos nuevos fichajes invernales: Alves y Ferran Torres

Agotada la paciencia del Barça, él decía una cosa en el vestuario a Xavi y luego su agente defendía todo lo contrario en la mesa de negociación, la situación del delantero se enquista.

Dembele, entre Pedri y Ansu Fati, en la grada del Camp Nou antes del Barça-Granada.

/ Jordi Cotrina

Por mucho que el técnico ya dejó dicho que lo utilizaría aunque decidiese no seguir. Pero si Xavi tiene más recursos (Torres, el nueve que debe llegar, Ansu, Memphis, Abde, Ilias, Braithwaite…) su posición se antoja muy sombría porque Laporta, junto a Alemany, no quieren traspasar ninguna línea roja del marco salarial, obligados como están a reducirlo.

Si no sigue el francés, el club debe buscar otras vías para hallar acomodo en el 'fair play' salarial a Ferran Torres

Aún sin Messi ni Griezmann, el Barça gasta 430 millones de euros en su plantilla. No existe club alguno en Europa que pague tanto. "Para mí, es mejor que Mbappé", dijo el presidente para enderezar la negociación. "Puede ser el mejor del mundo en su posición", apuntó Xavi.

De nada sirvieron tan buenas palabras, más bien obraron el efecto contrario en la negociación porque el agente del delantero entendió que sí había dinero para fichar ahora a Ferran y pensar en el verano en Haaland por qué no para pagar lo que pedía Ousmane por sellar su renovación. A la baja, eso sí.

Driblando al club

En octubre se puso un plazo para cerrar o no la operación. No hubo respuesta. En noviembre, el siguiente. Más de lo mismo. Yel 29 de diciembre, apenas 48 horas antes de que Dembélé sea el único dueño de su futuro, se rompieron las conversaciones en un clima de tensión. Y hartazgo por parte del club. Y así, a la manera de Ousmane, regateando, driblando, esquivando el paso del tiempo, se coloca como deseaba en el mercado. 

La ruptura de las negociaciones deja al delantero en una posición complicada en el equipo, pese a que Xavi dijo que contaría con él

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Con 24 años, y tras ser el tercer fichaje más caro de la historia del Barça (105 millones) aunque en su momento fue el primero superado luego por Coutinho (160) y Griezmann (135), Dembélé cumple su quinta y última temporada de contrato.

Pero ni con Valverde, Setién, Koeman o ahora Xavi ha sido la pieza desequilibrante que reclamaba el equipo ni exigía también su salario de estrella. Ha vivido casi más tiempo en la enfermería (sufrió 13 lesiones y ahora está contagiado de coronavirus) que en el césped. Queda como prueba de su fantasmagórico paso por el Barça su aportación actual: ocho partidos de 24. Y cero goles.