UN CASO DE PRINCIPIO A FIN

Xavi protege a Dembélé

O en el césped o en la enfermería, pero no recluido a la grada. Xavi rechaza amenazar al extremo, «una figura clave», para que renueve.

Xavi Hernández, junto al delantero francés Ousmane Dembélé, durante el entrenamiento para preparar el partido ante el Betis.

Xavi Hernández, junto al delantero francés Ousmane Dembélé, durante el entrenamiento para preparar el partido ante el Betis. / ALEJANDRO GARCÍA/EFE

4
Se lee en minutos
Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

Escribe desde Barcelona

ver +

O correrá por el césped o yacerá en la enfermería. Lo que no hará Ousmane Dembélé es sentarse en la grada, y menos como medida de presión para que renueve el contrato. Tal vez se siente en el banquillo, a lo sumo, por cuestiones técnicas. Como podría ser el que le enfrenta al Betis (16.15 h.), un partido "vital" –todos los del Barça lo son, entiende Xavi Hernández, que sabe de qué habla– ante "un rival directo" en la clasificación. A día de hoy, el equipo azulgrana está fuera de las posiciones europeas y eso es algo (o sería) cercano a la catástrofe.

Algo menos dramático sería –¿desgracia, por ejemplo?- que Dembélé rechazara la oferta de renovación y se marchara del Barça el 30 de junio. Sobre todo, porque Xavi le tiene en muy altísima consideración. Tanto como que es "una figura clave" en su proyecto deportivo recién iniciado.

En primer lugar, porque Dembélé es un extremo, la especie que más quiere potenciar para el Barça y lo tiene en casa. Si se marchara el francés, obligaría a comprar uno, y la caja no está para muchos trotes. En segundo lugar, porque Dembélé ha filtrado su categoría a través del cuentagotas, y entra en la categoría de edad (24 años) que cualquiera calificaría como los mejores años de su vida.

El delantero francés del FC Barcelona Ousmane Dembele lucha con el defensor argentino del Benfica Nicolás Otamendi

/ AFP/Lluis Gené

Menos de la mitad

Autor de 30 goles en 121 partidos, resulta que ha faltado a más de la mitad de los compromisos del equipo: 121 partidos de 248 posibles arroja el saldo del 48,7% de actividad. Es decir, el Barça se ha acostumbrado, a jugar sin Dembélé, que durante medio año, de agosto de 2017 a enero de 2018, fue el fichaje más caro de la historia azulgrana con los 105 millones más 40 en variables (se han pagado 30) que costó. Hasta que llegó Philippe Coutinho.

La marcha de Dembélé vendría a ser una ruina económica, ya que se se iría sin dejar una cantidad de traspaso, aunque fuera simbólica, pero también deportiva, desde el prisma de Xavi. Mientras permanezca en la plantilla, va a jugar cuando lo considere oportuno el entrenador. Nunca ha considerado someterle a la extorsión del chantaje: o firmas o no juegas. Una amenaza relativamente frecuente en el fútbol. En el Barça se vio durante el verano con Ilaix Moriba, que no jugó ni un minuto durante la pretemporada hasta que se marchó al RB Leipzig. Lo verbalizó el propio Laporta en la presentación de Emerson.

Dembele, entre Pedri y Ansu Fati, en la grada del Camp Nou antes del Barça-Granada.

/ Jordi Cotrina

«No valoro esa opción, no contemplo enviar a Dembélé a la grada si no renueva», aseguró Xavi. No la contempla por la doble razón de la convicción propia de que no sería correcto ni justo ni tampoco por el daño que ocasionaría a la imagen del club.

Xavi, sin embargo, está al corriente de que las dificultades que encuentra el Barça para convencer al Dembélé –el agente es el representantes del futbolista–, que por un lado manifiesta su voluntad de continuar en el club y por otro la rechaza por la insatisfactoria oferta económica.

Xavi saluda a Dembélé en el vestuario de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

/ FCBARCELONA

"No valoro esa opción, no contemplo enviar a Dembélé a la grada si no renueva"

Xavi Hernández / Entrenador del Barça

Implicación y compromiso

«Tengo constancia de que no solo es un tema económico, sino de proyecto deportivo, y ya le hemos transmitido que es muy importante para nosotros, que será una figura clave», explicó Xavi para aclarar su postura. "Ya dije que puede ser el mejor jugador del mundo en su posición. Depende de él, de su rendimiento, implicación, compromiso...".

Dembélé, en el gimnasio de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

/ EP

Noticias relacionadas

Un compromiso que ha observado el técnico al ver la predisposición de Dembélé por jugar sin estar al cien por cien. La misma que Sergi Roberto, que también acaba contrato y entrará al quirófano para sanar de una vez sus problemas musculares del cuádriceps derecho, y semejante a la de Sergiño Dest, recuperado ya de la lumbalgia.

 Xavi puede dar confianza y cariño a Dembélé. La ayudará a ser feliz con la pelota y el juego. Laporta aportará los ingredientes que pueda, a falta de dinero. Mimos y elogios, como el entrenador. "Para mí, Dembélé es mejor que Mbappé", proclamó el presidente que, en cambio, necesitará muchos miles de euros para doblegar la férrea resistencia del agente, Moussa Sissoko. "Ya sé que quiere lo mejor para el jugador pero espero hacerle entender que lo mejor no es el dinero", dijo Laporta a TV-3.