Ir a contenido

El Barça desea seguir en la Liga haya o no independencia de Catalunya

La junta de Bartomeu quiere acompañar a la sociedad catalana en sus reivindicaciones pero sin saltarse ningún partido

La entidad azulgrana reclama "diálogo y respeto" para hallar soluciones políticas a la situación catalana

Albert Guasch

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona.

El FC Barcelona no quiere dar apariencia de que se mantiene al margen del conflicto político sobre la independencia de Catalunya. Al contrario. La junta de Josep Maria Bartomeu se ofrece a ser un actor para impedir la colisión que parece tan inevitable. Este jueves emitió un vídeocomunicado del presidente azulgrana en el que se pide "un proceso de diálogo y negociación" en el que se respete "la voluntad mayoritaria de la ciudadanía catalana para decidir su futuro", esto es, el famoso derecho a decidir.

Al tiempo que expresa esta voluntad de diálogo y de compromiso catalanista, también subraya que, pase lo que pase, el Barça seguirá compitiendo en todos los deportes y en todas las categorías. Aunque haya declaración unilateral de independencia, el club desea que el primer equipo que dirige Ernesto Valverde siga en la Liga española. Ni siquiera ha tanteado a otras ligas. Y que no se salte ningún encuentro. Y lo mismo vale para las secciones.

Situación excepcional

Dijo Bartomeu en sus diferentes comparecencias posteriores al convulso 1-O que siempre fue partidario de aplazar el partido del Barça contra el Las Palmas. No lo consiguió, pese a intentarlo hasta que faltaba poco más de media hora para el pitido inicial, sensibilizado por las duras imágenes de represión policial frente a los colegios electorales.

El club no descarta volver a jugar a puerta cerrada en función de los acontecimientos políticos

No quiso suspender el partido unilateralmente y perder seis puntos, así que concibió la idea de jugar a puerta cerrada para que se visualizara la situación extraordinaria que vive Catalunya. Como se había filtrado la decisión, aún no oficial, del aplazamiento, la junta recibió una catarata de furibundas críticas por lo que pareció una repentina flojera de piernas ante la determinación del vestuario de saltar al campo.

Como si no deseara verse más en esa tesitura de jugar o no jugar, la entidad azulgrana quiere acompañar a la ciudadanía catalana "en uno de los momentos más trascendentales de su historia reciente”, como reza el comunicado, pero sin perder de vista lo que es, una entidad deportiva, y expresarse a través de esta actividad. Paralelamente, se suma a la Comisión Independiente para la Mediación, el Diálogo y la Conciliación, impulsada por el Colegio de Abogados de Barcelona, pero los días de partido, los futbolistas, los jugadores de baloncesto, de balonmano, de hockey y demás se presentarán a sus compromisos competitivos.

Lo que no se descarta es volver a repetir la imagen del Camp Nou vacío. O reproducirla en el Palau Blaugrana. Difícil prever reacciones ante la incertidumbre del panorama político. La junta de Bartomeu considera que a medida que han pasado los días, y a la vista de la repercusión que en la audiencia global tuvo ver jugar a Messi sin espectadores, muchos aficionados han entendido la fuerza del mensaje, de ahí que quede la puerta abierta a insistir en la medida. Era la primera vez en la historia que el Barça jugaba sin público en casa. Una decisión por la que el club dejó de ingresar unos 3,4 millones de euros entre entradas, ‘hospitality’ y otros conceptos.

La llegada de Tarradellas

El Barça planea también llevar a cabo algún acto en las próximas citas en el Camp Nou. Por ejemplo, quiere invitar a los miembros de la Comisión de mediación al partido ante el Olympiakos en la Champions, el 18 de octubre. Pero sobre todo piensa en el encuentro de Liga ante el Málaga, tres días después, para expresar la posición reivindicativa del club, ya que coincide con el 40º aniversario de la llegada a Catalunya de Josep Tarradellas (el 23 de octubre de 1977).

La entidad azulgrana se ha quejado a la Federación por los tuits anticatalanes de Francisco Rubio, presidente del Comité de Competición

Tanto desde el club como desde el vestuario se entiende también que el recibimiento en los distintos campos españoles va a ser más bien hostil a partir de ahora, empezando por el Wanda Metropolitano de Madrid, sede del próximo compromiso liguero, pero es algo que desde la directiva se relativiza. ¿Por qué? Ya está más que acostumbrada.

Otra cosa es el trato desde los estamentos que juzgan y supervisan la competición. Ahí hay más prevención. Solo cabe recordar la desacomplejada ideología ultraderechista de Javier Tebas, el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, o los recientes tuits de Francisco Rubio, el presidente del Comité Competición, tras el 1-O: "No hay mal que por bien no venga. Gracias al referéndum ilegal, algunos ya saben lo que es un colegio". "Ya solo queda que sepan qué es gel, el champú, la democracia y el respeto a la ley", publicó. El Barça ha pedido a la Federación una reprimenda.

El comunicado del Barça

"Catalunya vive estos días uno de los momentos más trascendentales de su historia reciente.

El FC Barcelona, como una de las entidades referentes del país, reclama que se abra un proceso de diálogo y negociación para encontrar soluciones políticas a la situación que vive Catalunya, desde el máximo respeto a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía catalana para decidir su futuro.

Somos más que un club. Y, por ello, debemos apoyar a nuestra gente en circunstancias tan difíciles como las que estamos viviendo.

En consecuencia nos hemos adherido a la Comisión Independiente para la Mediación, el Diálogo y la Conciliación, impulsada por el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona.

Junto a otras entidades de la sociedad civil, queremos ayudar a construir puentes de diálogo que contribuyan a resolver este conflicto de manera consensuada y pacífica.

Hablando se entiende la gente.

El FC Barcelona también exige respeto. Como institución comprometida con los valores del diálogo y la convivencia, considera que cualquier manifestación pública ha de contribuir a la construcción del espacio de diálogo necesario, y siempre respetando la libre expresión de los ciudadanos de Catalunya.

Para superar esta crisis, es indispensable la implicación de todos, desde nuestra responsabilidad y desde nuestra función social. En nuestro caso, defenderemos la reivindicación de este diálogo, institucionalmente donde sea necesario, y deportivamente, compitiendo en nuestras diversas disciplinas.

Y, como siempre, aspirando a ganar todos los títulos.

Será nuestra manera de explicar al mundo la realidad que vive Catalunya, y de renovar nuestro compromiso con su sociedad y sus libertades, un compromiso al que el Barça ha sido fiel en sus 118 años de historia.

Visca el Barça i visca Catalunya.