El científico Pedro Alonso, investigador de referencia mundial en la malaria, ha augurado que la vacuna contra esa enfermedad, que afecta a millones de niños africanos, se podrá administrar de forma generalizada en el África subsahariana en el 2015. "Es un enorme hito. Conseguir una vacuna contra la malaria era realmente el grial de la ciencia médica", ha destacado el investigador español en una conferencia de prensa en el CosmoCaixa de Barcelona.
Desde la dirección del Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona, Alonso ha liderado el mayor ensayo clínico hecho nunca en África, sobre una muestra de 16.000 niños de 17 países, para evaluar la eficacia de la primera vacuna de la malaria. Los primeros resultados de los ensayos clínicos de la vacuna RTS,S en fase 3 --la previa a la aprobación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS)--, presentados el pasado octubre, arrojaron que era efectiva en un 50% de los niños vacunados entre los 5 y los 17 meses de edad, unos niveles de efectividad nunca antes vistos.
"Es una primera fase de vacuna, con una protección importante pero todavía moderada. Hay que ir más allá y continuar trabajando para llegar a un 80 o un 90% de cobertura", ha subrayado Alonso. Según el experto, los niveles de eficacia ya poco variarán, pero falta comprobar la seguridad y la duración de la protección, para lo que hay que esperar hasta el 2014. Será entonces cuando se habrá cumplido el plazo de cinco años desde las primeras administraciones de vacunas que exige la OMS para recomendar el tratamiento.
"Si todo va bien y la OMS la aprueba, la capacidad de producción de la vacuna ya está establecida, así que se podría distribuir en el 2015", ha augurado el científico. Antes se deberá establecer el precio, algo que Alonso ve difícil de calcular en esta fase y que, en todo caso, marcará la farmacéutica que la producirá, Glaxo Smith Kline (GSK), aunque el investigador se ha atrevido a pronosticar que rondará los 7 dólares (unos 5,3 euros) la unidad.
La vacuna contra la malaria es un trabajo de 25 años de investigación cuya última fase de ensayo clínico ha liderado el doctor Alonso, gracias, en gran parte, a la financiación de la Fundación Gates. Con esta vacuna, que solo protege del parásito del falciparum --el más letal y el responsable de la mayoría de los casos de malaria--, se podrían evitar millones de muertes por una enfermedad que se calcula que mata entre 700.000 y un millón de personas cada año, principalmente niños menores de 5 años. Esas cifras son solo una aproximación, porque el dato exacto de fallecimientos es "imposible de saber", según Alonso.
Pese a haber logrado un tratamiento que previsiblemente protegerá a la mitad de los niños, la investigación debe continuar con el fin de ampliar los umbrales de protección y descubrir por qué algunos niños no responden tan bien a la vacuna. Alonso ha hecho un llamamiento a las instituciones públicas a continuar invirtiendo en investigación y desarrollo pese a la coyuntura económica. "No es un gasto, es generación de riqueza. Por cada euro que se invierte se atraen cinco o seis de recursos exteriores", ha argumentado.
El científico español cogió las riendas del ISGlobal hace más de un año con la intención de convertirlo en un centro de referencia en investigación en enfermedades globales. Gracias al trabajo en medicina tropical llevado a cabo por el Hospital Clínic y la Universitat de Barcelona (UB) durante décadas y a la reciente creación del ISGlobal, la capital catalana, ha pronosticado Alonso, "cumple con todos los requisitos para llegar a ser pronto un hub de la investigación en salud global". El patronato del ISGlobal está formado por la Generalitat, el Gobierno de España, el Hospital Clínic, la UB y la Obra Social La Caixa, instituciones que han cumplido de momento con sus compromisos de financiación, ha asegurado Alonso.
25/05/2012 Opinión
25/05/2012 Internacional
25/05/2012 Barça