El Periódico

SONDEO DEL GESOP

El independentismo obtendría una ajustada mayoría absoluta el 27-S

La suma de Junts pel Sí y la CUP se situaría entre 67 y 70 escaños pero no alcanzaría el 50% de los votos

Ciutadans se afianza como segunda fuerza ante la pérdida de fuelle de Catalunya Sí que es Pot

El independentismo obtendría una ajustada mayoría absoluta el 27-S

JOSE RICO / BARCELONA

Domingo, 6 de septiembre del 2015

El independentismo catalán está en buena disposición para ganar el «plebiscito» del 27-S, pero todavía tendrá que sudar la camiseta en el esprint final de la carrera hacia las urnas si quiere blindarse la hegemonía. A tres semanas de las elecciones autonómicas, la suma de las candidaturas partidarias de la secesión (Junts pel Sí y la CUP) se mueve en una horquilla de entre 67 y 70 escaños, siendo 68 el número cuasi mágico de diputados que, según estas fuerzas, permitiría botar el barco rumbo a Ítaca. Mayoría absoluta ajustada -en el mejor de los casos para los independentistas-, y solo en escaños, porque en votos se quedarían por debajo del 50%, con el 44,8%. Un escenario que, según el cuaderno de bitácora que han establecido CDC y ERC, sería suficiente para proclamar el Estado catalán, tesis de la que discrepa la CUP, cuyos votos serían claves para investir de nuevo como 'president' a Artur Mas.

Según el Barómetro Político de Catalunya del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO, Junts pel Sí obtendría el 38,8% de los votos y entre 60 y 62 diputados. Holgada mayoría, pues, para la lista de Mas y Oriol Junqueras que encabeza Raül Romeva, aunque la coalición quedaría lejos de los registros que lograron por separado en el 2012 los partidos que la integran. La suma de CiU y Esquerra en las últimas elecciones fue de 71 escaños y el 44% de los sufragios, aunque cabe puntualizar que entonces Unió y Convergència aún no se habían divorciado. En todo caso, el bloque independentista no ganaría músculo en el futuro Parlament, sino que lo perdería, ya que la suma de CiU, ERC y la CUP es hoy de 74 parlamentarios.

Nutrida con antiguos votantes de ERC reacios a apoyar a una candidatura que incluye a CDC, y con electores independentistas otrora de ICV-EUiA, la CUP escalaría hasta el 6% de los votos y 7 u 8 diputados (ahora tiene 3). Un crecimiento, sin embargo, sensiblemente inferior al que el GESOP le vaticinaba en junio, cuando el disenso entre Mas y Junqueras por la lista unitaria le situaba en la docena de escaños. Pese a ello, sus votos serían determinantes para, primero, investir a Mas y, luego, sacar adelante la hoja de ruta secesionista. Y no hay que olvidar que su candidato, Antonio Baños, ha defendido con rotundidad que la continuidad del 'procés' debe sustentarse en una mayoría tanto de escaños como de votos.

La balanza entre el bloque del 'sí' y el del 'no' está tan equilibrada que la movilización o no de los indecisos puede ser un factor decisivo para inclinarla en un sentido u otro. El sondeo estima la participación entre el 70% y el 72%. En las elecciones del 2012 votó el 67,8% del censo. Elaborada del 31 de agosto al 2 de septiembre -con posterioridad a los registros en la sede de CDC y mientras el PP hacía alarde de su reforma de la ley de Tribunal Constitucional para poder sancionar a Mas-, el barómetro muestra un porcentaje de indecisos del 24% y refleja el contraste entre un independentismo hípermovilizado y un no-independentismo más remolón. De los defensores de la ruptura con España, el 92,6% da por seguro que votará, mientras que este porcentaje cae al 70,4% entre aquellos que rechazan la secesión.

MÁS POLARIZACIÓN

Las sacudidas en el tablero electoral por el divorcio de CiU y el triunfo de la izquierda alternativa en Barcelona han menguado y la polarización se ha vuelto a acentuar. Las fuerzas que se oponen incluso a un referéndum recuperan terreno a costa de aquellas que titubean con la secesión. Esta tendencia favorece la consolidación de Ciutadans como segunda fuerza del Parlament. Podría triplicar su representación (9 escaños) y lograr de 25 a 27 escaños, convirtiendo a Inés Arrimadas en líder de la oposición. En junio, el GESOP situaba al partido naranja alrededor de los 20 representantes.

No obstante, los rivales directos de Ciutadans, el PSC y el PPC, han frenado su caída en picado, aunque no se libran de sendos batacazos. El órdago de los populares con el cambio in extremis de Alicia Sánchez-Camacho por Xavier García Albiol ha insuflado una bocanada de aire al partido, que lograría 10 u 11 escaños. Bastantes menos que los 19 que tiene hoy, pero alguno más que los que les auguraban antes del verano.

También el PSC estaba entonces por debajo de la decena de diputados y ahora alcanzaría los 13 o 14. En su caso, la 'tregua demoscópica' se explica por el escaso 'punch' que atesora la izquierda alternativa, bautizada como Catalunya Sí que es Pot, que conseguiría de 15 a 17 diputados. Es decir, la coalición que forman ICV-EUiA y Podem, y que lidera un Lluís Rabell con un bajo grado de popularidad, tan solo podría mejorar en cuatro diputados la representación actual de los ecosocialistas.

También Unió ha perdido gas respecto a anteriores sondeos y ve cómo su continuidad (ya en solitario) en el Parlament no está garantizada. Y de que los democristianos sigan o no puede depender también que el bloque independentista alcance su cénit.

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