Información publicada en la página 223 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 19 de noviembre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Pese a sus obvias intenciones espirituales, The way muestra una saludable aversión a pronunciar sermones o hacer psicología, ni a explicitar en demasía su historia de redención. Tampoco subraya los elementos de mayor carga dramática ni recurre a la manipulación emocional. A cambio, se echa de menos cierta capacidad introspectiva, pese a que lidia con temas como la pérdida y el reproche. Emilio Estévez prefiere recrearse en los paisajes que mostrar el proceso por el que un padre llega a entender de forma póstuma a su hijo o experimenta una epifanía sobre su vida. Pese a ello, en última instancia el viaje que lleva a cabo está dotado de gran dignidad y sinceridad, y dota al Camino de Santiago de una magia áspera y agreste.