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EL PULSO INDEPENDENTISTA

Un total de 1.000 empresas han sacado también su sede fiscal de Catalunya

Trasladar el domicilio tributario conlleva un arrastre de medios humanos y materiales

El peso de la facturación de las grandes empresas catalanas baja al 19,2% a finales de octubre

Rosa María Sánchez

El consejero delegado del Banc Sabadell, Jaime Guardiola, ayer en la rueda de prensa celebrada en Madrid.

El consejero delegado del Banc Sabadell, Jaime Guardiola,  en la rueda de prensa celebrada en Madrid para presentar los resultados. / EFE / ZIPI

Casi 1.000 empresas han trasladado su sede fiscal fuera de Catalunya desde octubre hasta los primeros días de noviembre, según datos de la Agencia Tributaria. De las casi 2.500 empresas que, según datos de los registradores mercantiles, han trasladado su sede social fuera de Catalunya, un millar de ellas ha sacado fuera también su sede fiscal, según datos de la administración tributaria a los que ha tenido acceso EL PERIÓDICO.

Cambiar de sede fiscal no solo implica dejar de pagar determinados impuestos en un territorio (no es el caso del impuesto de Sociedades, que es estatal). Además, decidir trasladar a otro territorio el domicilio fiscal conlleva un arrastre de medios humanos y materiales (con las consecuencias que eso puede tener sobre la actividad y el empleo), pues la Agencia Tributaria exige (y comprueba) que esta sede coincida con el lugar en el que esté “efectivamente” centralizada su gestión administrativa y la dirección se sus negocios. Las primeras empresas en anunciar el traslado de sede fiscal fueron algunas como CaixaBank, Criteria, Banc Sabadell y Gas Natural

Evitar el boicot

El traslado de sede fiscal es especialmente importante para las empresas que quieren evitar el boicot de los consumidores del resto del país. Según la normativa tributaria, en las facturas emitidas por las empresas debe figurar su domicilio fiscal, no el social. Por tanto, cambiar la sede social no basta para una empresa que quiera esquivar el boicot de determinados consumidores a productos catalanes si en sus facturas sigue apareciendo una dirección de esta comunidad autónoma.

El domicilio social es "el lugar en que se halle el centro de su efectiva administración y dirección, o en el que radique su principal establecimiento o explotación", según la ley de sociedades de capital. Debe constar en el Registro Mercantil. Podría equipararse a donde 'reside' la empresa o, al menos sus órganos de gobierno. El domicilio fiscal, por su parte, es el que se determina para recibir las notificaciones de la Administración y se relaciona con Hacienda y la Seguridad Social. La decisión del cambio de sede fiscal de la empresa no deja rastro en ningún registro público, si bien es preciso comunicarlo a la Agencia Tributaria. Banc Sabadell, por ejemplo, ha trasladado su sede social a Alicante mientras que ha optado por Madrid para su nuevo domicilio fiscal. 

Pérdida de peso

El traslado de las sedes fiscales fuera de Catalunya, en especial el de las empresas más grandes que han acometido el cambio, ha sido determinante para disminuir el peso de la facturación de empresas catalanas respecto del total.

En particular, la Agencia Tributaria ha detectado una caída en el peso que representa la facturación de las empresas incluidas en el Suministro Inmediato de Información del IVA (SII) con domicilio fiscal en Catalunya con respecto al total nacional de empresas incluidas en el SII (territorio común IVA). La participación de ventas declaradas por empresas domiciliadas en Catalunya  ha caído casi tres puntos porcentuales en la segunda quincena de octubre frente a la primera, al pasar de un peso medio diario del 22,4% en la primera quincena, a un peso medio diario del 19,6% en la segunda quincena de octubre.

Este descenso se percibe especialmente en algunos sectores económicos, caso de energía, agua y construcción (cerca de 20 puntos de caída), y del financiero y seguros (-4 puntos), donde se han producido los traslados de algunas de las empresas más grandes del país.

De las alrededor de 50.000 empresas acogidas al SII, que se implantó en julio, alrededor de 12.500 están domiciliadas en Catalunya, con datos hasta finales de octubre. El colectivo incluido obligatoriamente en el SII es el de las grandes empresas (facturación superior a 6 millones), grupos de IVA e inscritos en el Registro de Devolución Mensual del IVA (Redeme).

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