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Conflicto vecinal

Operación de Mossos y la Guardia Urbana contra dos pisos de droga en el Raval

Tres detenidos en un dispositivo montado para desmantelar domicilios de menudeo de estupefacientes

Guillem Sànchez / Barcelona

GUILLEM SÀNCHEZ

"A mí lo que me da miedo es que mi hija entre o salga sola del edificio mientras están ellos vendiendo droga en el portal". Así resume una vecina el malestar que se había adueñado de este bloque de viviendas de la calle de Carretes de Barcelona desde que el 3º 3a fue ocupado por traficantes de droga.

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) han desmantelado este miércoles dos pisos ocupados por camellos del barrio del Raval. Uno de estos ha sido el de Carretes. El otro está en la calle de Mal Nom, junto a Picalquers, muy cerca de donde estuvo funcionando el laboratorio del farmacéutico polaco que emuló la serie 'Breaking Bad' cocinando metanfetamina en su ático, hace año y medio.

Pisos vacíos

Lo que ha ocurrido en estos dos domicilios ha pasado también en otros pisos vacíos del barrio del Raval de la capital catalana. Casas que se han quedado sin inquilinos y que, progresivamente, han ido cayendo en manos de camellos que se aprovechan del principio de inviolabilidad del domicilio, que decreta que ningún hogar puede ser registrado -tampoco por la policía- sin permiso del propietario o sin contar con una orden judicial. 

Esta garantía constitucional, en manos de traficantes, desespera a los vecinos a los que les toca compartir escalera con el menudeo de droga. Más cuando los camellos pueden actuar desacomplejadamente conscientes de que ni los Mossos ni la Urbana pueden entrar en la casa que ocupan ilegalmente hasta que un juez les conceda permiso para hacerlo. Para lograrlo, las pesquisas policiales se centran en vigilancias desde el exterior para reunir pruebas sólidas y conseguir la orden de entrada.  

El operativo policial de este miércoles se ha saldado con tres detenidos. Son dos hombres de nacionalidad dominicana, de 38 y 42 años, en Carretes, y un tercero de nacionalidad española, de 38 años, en al calle Picalquers. El propietario de este último inmueble ha accedido al espacio cuando ha finalizado el dispositivo y lo ha clausurado para impedir que vuelva a ser nuevamente ocupado. En el de Carretes, sin embargo, habitan más personas que no tienen nada que ver con el tráfico de drogas y, en consecuencia, el piso sigue ocupado. Durante la intervención, los agentes han encontrado marihuana, cocaína, dinero en efectivo y básculas para medir la dosis. 

19 detenciones en el 2017

A lo largo del 2017 se han llevado a cabo 16 entradas en domicilios del Raval por este motivo y se han detenido ya a 19 personas. Fuentes de los Mossos subrayan que los dispositivos de seguridad en el vecindario son constantes y que siguen en marcha diversas investigaciones para cerrar los puntos de tráfico que todavía siguen operando. 

Los vecinos del Raval llevan semanas protagonizando caceroladas contra este problema con el que se han cansado de convivir. En la calle de En Roig, donde empezaron las protestas hace más de dos semanas, hay ocupadas tres viviendas del número 22. En la de Riereta, cuyas movilizaciones arrancaron hace una, los traficantes han invadido tres bajos en los números 1-Ter, 3 y 5. 

"Importante, pero insuficiente"

El operativo policial de este miércoles es un "un paso importante" pero todavía resulta "insuficiente", aclara Carlos, uno de los vecinos movilizados contra los domicilios del Raval que esconden droga. Estos ciudadanos se han organizado recientemente para exigir a las autoridades que lleven a cabo una acción más decidida y contundente para "detener" y "expulsar" del barrio a todos los camellos. 

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