Entrevista YOTELE

Jordi Sánchez ('Señor, dame paciencia): "Gregorio vive en un conflicto permanente con ese mundo que no entiende"

Hablamos con el actor de 'Señor dame paciencia', la serie que Atresplayer Premium estrena este domingo

Jordi Sánchez en una de las escenas de ’Señor, dame paciencia’, la nueva serie de Atresplayer Premium.

Jordi Sánchez en una de las escenas de ’Señor, dame paciencia’, la nueva serie de Atresplayer Premium. / ATRESMEDIA TELEVISIÓN

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Redacción Yotele

Jordi Sánchez aterriza este domingo en Atresplayer Premium con el estreno de 'Señor, dame paciencia'. Después del éxito de la película homónima, el actor vuelve a dar vida a Gregorio, un padre de familia ultraconservador, reaccionario y lleno de prejuicios que vive agredido por un mundo en cambio que entiende cada vez menos e instalado en la permanente irritación mientras confronta su relación con sus hijos, cada cual más alejado de sus planteamientos vitales.

 

Gregorio se siente como Job, puesto a prueba por Dios, que no para de mandarle calamidades. La última de ellas, perder su casa y su trabajo como director de sucursal de un banco, quedando en la calle y a merced de la hospitalidad de sus hijos, que no tendrán más remedio que ir turnándose para acogerle. YOTELE habla con Jordi Sánchez sobre el estreno de 'Señor, dame paciencia' en Atresplayer Premium.

Antes de comenzar, ¿cómo te encuentras después de superar el covid?

Me encuentro muy bien. Desde hace muchos meses que estoy trabajando y con mis cosas. Precisamente, cogí el covid rodando 'Señor, dame paciencia' cuando solo me quedaban tres planos por repetir. Más medidas no pudo haber porque habían muchas, pero esto se coge con nada, pero hace mucho que ya estoy recuperado y bien.

¿Cómo ha sido la experiencia de volver a interpretar a Gregorio en 'Señor, dame paciencia' tras hacer la película?

Yo me he sentido muy bien. En la película pide perdón e intenta cambiar pero sin salir de su zona de confort, pero ahora hay un salto en el tiempo. Ahora, Gregorio se queda sin trabajo y sin casa, no teniendo más remedio que vivir con sus hijos e intentar entender todo ese mundo que se le escapa. Es casi un personaje nuevo en ese sentido porque está en conflicto permanente con ese mundo que no entiende. Se siente agredido y está asustado. Vive en la estupefacción y eso me gusta mucho. No he tenido ningún problema al respecto. Es como haber hecho un proyecto nuevo.

¿Tuviste dudas a la hora de aceptar el proyecto después de hacer la serie?

No lo dude para nada. Me leí el guion, me gustó y pensé que a Gregorio le podían pasar muchas cosas. Sobre todo por ese salto en el tiempo. En el momento que a este señor lo ponen en la cuerda floja y lo dejan en pelotas en mitad de un callejón, que es lo que le pasa, lo podía hacer perfectamente.

Además, una película no tiene nada que ver con el hecho de hacer la serie. Me imagino que el planteamiento era hacer la serie después de la película. Yo creo que el personaje daba muchísimo de sí. Las series te permiten explicar más los personajes que una película. Por eso creo que hay muchos personajes que se apuntan a hacerlas.

Viendo el salto temporal y lo que le espera a Gregorio, tiene como una moraleja muy de 'Cuento de navidad', ¿no?

No. Es una realidad. En este caso, por querer defender la memoria de su mujer, pierde su trabajo y su casa, algo que le ocurre a muchas personas. Lo que pasa es que, normalmente, las personas a las que les ocurre eso no son todas tan reaccionarias ni ultraconservadoras. Puede que sí, pero Gregorio vive una micro zona de confort y se cree que todo el mundo es como él. Hay personas que en la vida se rodea de gente que son ella, que es algo que es de catetos, pero pasa. Entonces, este señor vive así, pero eso me parece que es una realidad.

Gregorio es un padre de familia ultraconservador, reaccionario y lleno de prejuicios. ¿Qué crees que es lo que diferencia a Gregorio de otros personajes que interpretas en otras ficciones como 'La que se avecina'?

Lo que le distingue claramente es que Gregorio está en un mundo que no es el suyo. Está completamente desubicado. Lo sacas de su zona de confort, lo metes en el mundo real y te lo encuentras en la estupefacción constante en la que vive. No entiende nada de nadie, y eso es lo que le hace un personaje divertido y gracioso. A mí no me gustaría que me pasase nada de lo que le ocurre, pero eso es lo que le diferencia de otros personajes que interpreto con rasgos similares.

¿Se puede decir que Gregorio también tiene un punto de fragilidad?

Sí, porque es un hombre que está asustado, y vivir con miedo es terrible. Está en una casa okupa con su hija y creen que lo van a violar. Este señor no duerme, no descansa... Cada vez que se acerca un gay se cree que le quiere tocar. Está como una cabra. Es un señor que no está bien y que tiene que aprender a convivir con una realidad que no sea la suya cerrada. En ese sentido, la gente que es así sufre. Por eso tienes que cambiar y abrirte al mundo.

Compartes elenco con un plantel de actores de primer nivel como Silvia Abril, Norma Ruiz, Félix Gómez, Adam Jezierski y Carol Rovira, entre otros. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Ha sido maravillosa. Nos hemos llevado muy bien y nos hemos entendido bien. Evidentemente, a Silvia Abril ya le conocía muchísimo. También me encanta como trabaja Félix. Además, nos unía algo muy especial. Hizo hace 20 años una obra que yo había escrito que se titula 'Krámpac', pero nunca vi la obra porque yo estaba en Barcelona y no pude ir a verle. No nos conocía personalmente a pesar de ello.

También ha sido una cosa rarísima por los protocolos. No nos hemos ido ni un día a cenar o a tomar algo porque el rodaje coincidió plenamente con la pandemia. A todos nos fastidió un poco porque es importante conocerse antes de empezar a grabar, pero fue lo que hubo. Los protocolos son un espanto por el que todos debemos pasar.

No obstante, yo estoy absolutamente a favor de los protocolos, de las vacunas y de todo lo que haya que hacer, pero son un rollo porque te quitas las mascarillas con miedo por mucho que te metan el palo por la nariz todos los días. Al final, lo cogí yo, lo cogí Félix... Pero bueno, c'est la vie. A otros les toca otras cosas peores.

Esta no es la primera vez que Silvia Abril y tú trabajáis en el mismo proyecto, y no solo en 'La que se avecina'. Me imagino que el hecho de haber trabajado mucho juntos os hace llegar a un punto de complicidad en el que ya sabéis que hacer con solo un gesto, ¿no?

Del mismo bueno que trabajar con una persona muy desconocida es una pega, porque esa distancia tan grande se nota en la interpretación, conocer a alguien muchísimo es una gran ventaja. En ese sentido es una maravilla. Si es tu amiga y la quieres mucho, como es el caso, mejor.

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Para finalizar, habitualmente, ¿a qué cosas dices habitualmente 'Señor, dame paciencia'?

Pues mira, a la gente que es como Gregorio. A mí los intolerantes, intransigentes y la gente que se cree la verdad absoluta me revientan bastante. No me gustan. Ahí tienes que respirar profundamente y decir 'Venga, va'.