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En el Telenotícies migdia (TV-3) movilizaron el martes cámaras y reporteros en Bruselas para hacerle una entrevista a Jami Matamala, que ha decidido volver a Bélgica, otra vez en calidad de exiliado, según declaró él. A los que no estén en la pomada del procés conviene recordarles que el señor Matamala es un virtuoso empresario de Girona que se transformó en acompañante y supporter personal de Puigdemont, desde la época de Alemania hasta la actual de Waterloo. Fruto de esta relación fue recompensado con el cargo de senador (JxCAT). Desde mi punto de vista este empresario tiene todo el derecho a coger el coche e irse exiliando, desexiliando, y volverse a exiliar cuantas veces quiera. De hecho estos viajes tienen una lógica que los devotos del procés aplauden y el resto deplora: Matamala tiene pendiente una citación por encubrimiento, citación que no quiere atender y que queda en suspenso cuando ejerce de senador –y entonces reside en Girona– y vuelve a estar vigente cuando deja de ser senador, como ahora, que el Senado está suspendido hasta las próximas elecciones, y es cuando coge el coche y viaja a Bélgica. No es objeto de esta columna –que no es de análisis político sino de televisión– examinar el comportamiento de este empresario gerundense. Aquí lo televisivamente resaltable es el papel que sigue desempeñando TV-3, que se dedica a desplegar cámaras, personal y recursos públicos porque el señor Matamala ha decidido volver a Bruselas.

'Cheerleaders' sin fronteras: TV-3 en Bélgica (leer noticia)