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La planta de la sede central de los Bomberos de la Generalitat que fue pasto de las llamas en la madrugada de este jueves, carece de detector de incendios, ha informado este viernes SER Catalunya. La planta siniestrada, la correspondiente al segundo piso, es un anexo del edificio original y fue contruida en 1998. La normativa vigente ese año no exigía la instalación de esos aparatos.

La planta quemada de la sede de los Bomberos no tenía detector de incendios (leer noticia)