27 may 2020

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Durante estas semanas de calles vacías y silenciosas, las sirenas recuerdan cada pocos minutos el motivo del confinamiento. Las ambulancias acuden a socorrer a decenas de personas con problemas para respirar que pueden acabar en parada cardiaca. La manera de trabajar de estos sanitarios de urgencias ha cambiado de manera radical por la pandemia. Se suben al vehículo y parten hacia el domicilio con las primeras indicaciones que les ha dado su centro coordinador, que ejecuta con celeridad: “Mujer, 49 años, inconsciente”, se lee en la tablet. En algunos casos va acompañado de un código rojo de “covid” (porque el paciente ya ha sido diagnosticado y está pasando la enfermedad en casa) o bien con el mensaje “sospecha de covid”, pero, en muchos otros casos, no.

Coronavirus | "Subo. Quiero a todos confinados menos al enfermo" (leer noticia)