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En su intento de examinar la naturaleza cambiante de los lazos familiares, el segundo largometraje de Ari Gold se muestra tan centrado en generar un sentido particular de nostalgia que se olvida de dotar de coherencia y cohesión la historia que quiere contar. Protagonizada por un hípster que vuelve a la casa de sus abuelos en busca de un rarísimo disco de 78 rpm, 'The song of Sway Lake' contiene montajes que yuxtaponen el pasado y el presente de forma visualmente atractiva, pero que no compensan ni la torpeza narrativa, ni los momentos artificialmente melodramáticos ni un plantel de personajes insustanciales y genuinamente irritantes.

'The song of Sway Lake': nostalgia a cualquier precio (leer noticia)