22 feb 2020

Ir a contenido

La factoría Blumhouse no solo vive del terror, también podemos encontrar 'thrillers' que se amoldan a las características esenciales de la casa: bajo presupuesto, toque de autor y buenas ideas. A ‘Crimen a contrarreloj’ le falta esto último. Es un 'thriller' de serie B con cierta voluntad de estilo, pero demasiado condicionado por un guion un tanto cochambroso que parte de una investigación criminal para introducirse en un guirigay 'sci-fi' gracias a un 'smartphone' que recibe llamadas desde el pasado para poder revertir el presente. El director Jacob Estes le pone ganas, pero todo resulta demasiado confuso, gratuito e insustancial, sin tensión, garra ni brío.

'Crimen a contrarreloj': guirigay temporal (leer noticia)