Aunque este ha sido un año durísimo para Tamara Falcó, que perdió en marzo a su padre, Carlos Falcó, y hace unas semanas a su tío, Fernando Falcó y el marqués de Cubas, la hija de Isabel Preysler vive ahora uno de sus momentos más felices. A sus 39 años recién cumplidos ha heredado el título de su padre, el marquesado de Griñón, tiene nuevos proyectos profesionales a la vista y una nueva pareja que la hace sonreír a todas horas desde finales del verano y que ya no esconde, el joven ingeniero diseñador de coches Íñigo Onieva.

Tamara Falcó e Íñigo Onieva se comen a besos en un restaurante de Madrid (leer noticia)