13 ago 2020

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Astou Ndour había dejado en el desván de su memoria algunos recuerdos de su llegada a España. La pívot hispano-senegalesa aterrizó en Las Palmas de Gran Canaria en el 2008, cuando tenía 14 años, medía 1,95 y apenas pesaba 58 kilos. "Parecía tan frágil que a uno se le partía el alma", decía su primer técnico en España, Domingo Díaz, en la carta abierta que junto a su esposa, la también entrenadora Begoña Santana, escribieron el año pasado cuando aquella niña que acogieron en su hogar fue elegida MVP del Eurobásket 2019, en el que guió a España al oro. En los primeros partidos en suelo canario los aficionados rivales decían cosas que Astou no entendía y que había olvidado en un rincón oculto de su mente. Hasta que ahora, con la explosión del movimento antirracista Black Lives Matter tras el asesinato de George Floyd, tuvo la revelación de lo ocurrido. "La gente me decía que si tenía pintura en mi piel o me llamaban mono. Pero como no sabía que era y no le daba importancia. Pero ahora, reflexionando sobre lo que está pasando en el mundo, me di cuenta", revela.

Astou Ndour: "Uniendo educación y deporte podemos derrotar al racismo" (leer noticia)