29 oct 2020

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Una vez más, como manda la tradición barcelonesa, ha sido la ciudadanía la encargada de defender el derecho a vivir en la ciudad; el derecho a la ciudad. Antes de las ocho de la mañana de este jueves, 1 de octubre, decenas de personas se concentraban en la Rambla esquina Hospital para evitar el desahucio de Maite, una mujer de 58 años y una incapacidad que le impide trabajar. Lo lograron. Pese a un amplio dispositivo policial, la fuerza de la gente y la mediación municipal a pie de calle lograron arrancar un acuerdo con la propiedad. Maite, quien llevaba 33 años viviendo de alquiler en el pequeño ático del señorial edificio, podrá quedarse en su vivienda cuatro meses más, tiempo en el que el ayuntamiento se ha comprometido a realojarla en un piso social. El acuerdo incluye también el pago por parte del consistorio a la propiedad de 6.000 euros de la deuda acumulada.

La presión vecinal logra parar un desahucio en la Rambla de Barcelona (leer noticia)