Pluralidad religiosa

Cuando Terrassa fue 'la Roma protestante'… y sus fieles protestantes también perseguidos

  • El documental 'Protestants, la història silenciada' se proyecta este sábado en la centenaria Església Unida de Terrassa, el templo protestante más grande de Catalunya

Una visita de ’marines’ estadounidenses en el templo bautista de Terrassa, en los años 50.

Una visita de ’marines’ estadounidenses en el templo bautista de Terrassa, en los años 50. / Archivo familiar Eliseo Vila

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El Periódico

Terrassa (Vallès Occidental) es una ciudad clave en la historia del protestantismo en Catalunya y en España. Consta presencia evangélica en la localidad desde finales del siglo XIX –en Catalunya los primeros templos son de 1869-, pero toma impulso a partir de los años veinte del siglo XX, cuando se inaugura, en la calle Galvani, el primer templo bautista de la ciudad. Este fue, de hecho, el primer templo protestante catalán construido sin financiación extranjera, un detalle no menor puesto que una de las acusaciones que se vierten constantemente contra los evangélicos es que su fe fue importada y que provenía de fuera de España.

El templo de Galvani, en el centro de la ciudad, acogió cultos desde 1925 hasta 2010, cuando se inauguró el nuevo de la avenida Béjar, donde la comunidad bautista se fusionó con dos otras comunidades evangélicas, y que es la iglesia evangélica más grande de Catalunya. En la actualidad, la ciudad acoge hasta 29 templos protestantes, siendo esta confesión la segunda con más iglesias de esta ciudad, según el último Mapa Religioso de Catalunya.  

Durante el franquismo, Terrassa llegó a consolidarse como la 'Roma protestante' a raíz del apoyo que brindaron sus fieles evangélicos a la hora de crear nuevos templos en Vilafranca del Penedès, Vilanova i la Geltrú i Binèfar y por el gran número de comunidades que se fueron creando conforme la ciudad se ampliaba con nuevos barrios. De entro los líderes evangélicos, sobresale la figura del pastor bautista Samuel Vila, nacido en Rubí (Vallès Oriental) pero afincado en la cocapital vallesana desde joven y que fundó Clie, la principal editorial evangélica en castellano a escala global.

El pastor bautista local, figura clave para el devenir de España

Él, que no formaba parte de los poderes fácticos locales, denunció en la Casa Blanca estadounidense y en importantes centros de poder las penurias de los protestantes españoles bajo el franquismo. A raíz de ello y también del disgusto que esta política antiprotestante provocaba en el bautista presidente de EEUU –Truman-, España fue excluida del Plan Marshall, aunque inicialmente constaba dentro de los países que estaba previsto que recibieran las ayudas de este plan de reconstrucción. Desde 2018, una plaza de la ciudad lleva el nombre de Samuel Vila. Además, informalmente, a la iglesia de la calle Galvani los vecinos la llamaban y llaman popularmente “la Iglesia de Truman”.

El aislamiento internacional de España después de la Segunda Guerra Mundial empieza a revertirse con los acuerdos con EEUU y la consiguiente apertura de bases militares. A partir de este momento, como atestigua una imagen del archivo familiar de Eliseo Vila, hijo de Samuel Vila, era habitual que soldados estadounidenses participaran del culto protestante en Terrassa, en los años cincuenta. En 1956 consiguió que la corporación local hiciera una recepción a una escuadra de ‘marines’ provenientes del portaaviones Midway en el marco de su visita a la iglesia evangélica local.

Pero la normalización que Vila fue consiguiendo a partir de esta fecha venía precedida de una grande lista de agravios para su comunidad. Así, entre el final de la Guerra Civil y mediados de los 50 los protestantes catalanes –también los de Terrassa, por supuesto- fueron duramente reprimidos por el régimen franquista, que cerró sus templos, persiguió los cultos clandestinos y multó a sus miembros. Igualmente, los niños eran estigmatizados en las escuelas, las parejas que querían casarse fuera de la Iglesia católica tenían muchas dificultades para conseguirlo y los miembros de estas comunidades debían ser enterrados en zonas separadas de los católicos en los cementerios tradicionales.

En Terrassa, por ejemplo, el diario Tarrasa amenazó en su editorial del 20 de agosto de 1946 al propio Vila, por su defensa del pastor protestante Germán Araujo, fusilado en Salamanca. “Es tanta nuestra querencia que el mejor día le dedicamos un cargador entero”, se pudo leer aquel día en el rotativo local.   

Esta realidad muy poco conocida es el material principal del documental Protestants, la història silenciada, de Clack, codirigido por David Casals, Júlia Solé y Sergi Martí a partir de una idea original del propio David Casals, y que cuenta con el apoyo de la Direcció General d’Afers Religiosos de la Generalitat, el Memorial Democràtic, el Ayuntamiento de Barcelona y la Fundación Pluralismo y Convivencia.

Carod-Rovira, el experto catalán en protestantismo

La pieza audiovisual, de 52 minutos de duración, aterriza este sábado 22 a las 18 horas en la centenaria Iglesia Unida de Terrassa, el templo protestante más grande de Catalunya, el cual acogerá posteriormente una breve conferencia de Josep-Lluís Carod-Rovira, cara visible del documental, en su faceta de experto en protestantismo catalán.

Protestants, la història silenciada (disponible también en FilmIn) está narrado a partir del testimonio de Noemí Cortés, miembro de la comunidad de la calle Teruel de Barcelona, incluye también declaraciones del crítico de arte Daniel Giralt-Miracle, de confesión evangélica, la historiadora sevillana Marta Velasco, autora del estudio Los otros mártires, o Samuel Vila, el hijo del propio Samuel Vila, el cual recuerda perfectamente como su padre visitaba frecuentemente la comisaría.  

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