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Servicio público

Terrassa municipaliza el servicio de abastecimiento de agua

El pleno, con la oposición de PP y C's, da luz verde a la modificación definitiva del cambio de modelo

El Ayuntamiento tomará el control sobre el servicio el 10 de diciembre cuando acabe la última prórroga forzosa

ACN

El pleno del Ayuntamiento de Terrassa aprueba definitivamente la municipalización del agua. 

El pleno del Ayuntamiento de Terrassa aprueba definitivamente la municipalización del agua.  / ACN

El pleno del Ayuntamiento de Terrassa da luz verde a la aprobación definitiva del cambio de modelo del servicio de abastecimiento de agua en la ciudad. La propuesta ha contado con el apoyo del PSC, TeC, ERC y la CUP. Por su parte, PP y C’s han votado en contra y el PDeCAT se ha abstenido.

La nueva gestión se realizará a través de la Entidad Pública Empresarial Local (EPEL), Terrassa Ciclo del Agua. En los próximos meses se constituirá el Consejo de Administración de la nueva compañía que dará continuidad a los trabajos de preparación del nuevo servicio, como la adecuación de las nuevas oficinas y las herramientas informáticas necesarias, y la incorporación de los empleados que actualmente trabajan en el servicio del agua en Terrassa.

Está previsto que estos trabajos se alarguen hasta final de año, por lo que también se ha aprobado una última prórroga forzosa que implicará la empresa Mina Aigües de Terrassa seguirá prestando el servicio hasta el 9 de diciembre.

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Agua, el Ayuntamiento de Terrassa se ha convertido en el primer municipio de más de 20.000 habitantes de Catalunya que municipaliza el servicio de abastecimiento de agua potable. El pleno ha puesto punto y final al proceso administrativo que inició el exalcalde Jordi Ballart el mes de septiembre de 2016, cuando se liquidó el contrato con Mina, la compañía privada que ha prestado el servicio en la ciudad desde 1942.

“Hoy es un día histórico para la ciudad de Terrassa”, asegura el actual alcalde, Alfredo Vega, que señala que aquí comienza “la cuenta atrás para que el agua del municipio esté gobernada y gestionada por la ciudad y el Ayuntamiento que nos representa a todos”.

Vega reconoce que el proceso ha sido complejo y que ha requerido “un gran esfuerzo de diálogo y de pensar en clave de ciudad para garantizar que jurídicamente no se hacía ningún paso en falso”. En este sentido, ha defendido el procedimiento que se ha seguido para llegar a esta aprobación definitiva del cambio de modelo de gestión que en realidad no se hará efectivo hasta el 10 de diciembre, cuando acabe la última prórroga de la concesión a Mina Aigües de Terrassa.

“A partir del próximo mes de diciembre, Terrassa se convertirá en uno de los primeros municipios de todo el Estado y de Europa en gestionar el agua directamente”, expone Vega, quien subraya que el equipo municipal se ha preparado a fondo para asumir este reto. Al mismo tiempo asegura que tiene la convicción que las administraciones pueden ser igual de eficientes que las empresas privadas. “lo que está en juego es el control estratégico de un bien público y lo que está en juego es tratarla como un bien o como un negocio”, afirma.

Un litigio abierto

El alcalde ha aprovechado su intervención para lanzar un mensaje a Mina. “Entiendo que en algunos momentos ha defendido sus intereses legítimos, pero en otros ha ido más allá y ha llegado a cuestionar la autonomía municipal y a plantear alternativas que todo el mundo sabía que estaban fuera de la legalidad”, asegura Vega en referencia a la propuesta de la concesionaria de crear una empresa mixta para gestionar el sericio.

En este sentido, advierte que el Ayuntamiento no ha ido nunca en contra de nadie, pero advierte que “no dará ningún paso atrás para defender el bien general y el patrimonio colectivo de la ciudad”.

Mina Pública Aigües de Terrassa presentó una demanda para suspender los acuerdos municipales del pleno del 1 de diciembre de 2016, que incorporaban, por una parte, la primera prórroga forzada del servicio y, por la otra, la finalización del contrato de concesión de Mina y la reversión de bienes del servicio al Ayuntamiento.

Después que los Juzgados del Contencioso Administrativo número 17 y 9 de Barcelona y el Jugzado número 2 de Barcelona desestimaran las peticiones, Mina recorrió la decisión al TSJC. A parte, la empresa ha presentado dos demandas más contra las otras prórrogas forzadas aprobadas y se prevé que presente una nueva sobre la cuarta que se ha aprobado ahora.

El principal escollo para llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento gira alrededor de la valoración de activos, que según la compañía está muy por encima de los dos millones de euros que cifra el gobierno. La empresa reivindica que estos activos vienen antes de la concesión, ya que los orígenes de Mina se remontan a 1842, cuando comenzó a abastener de agua Terrassa, entonces una potencia textil.

Más noticias de Terrassa en la edición local de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA.

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