08 ago 2020

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Djokovic no da opción a un combativo Federer

El tenista serbio defenderá el título en Australia tras imponerse al suizo por 7-6, 6-4 y 6-3

Jaume Pujol-Galceran

Novak Djokovic, camino de la victoria de este año en el Abierto de Australia.

Novak Djokovic, camino de la victoria de este año en el Abierto de Australia. / REUTERS / Hannah Mckay

Novak Djokovic defenderá este próximo domingo su título de campeón del Abierto de Australia después de clasificarse para la final derrotando a Roger Federer por 7-6 (7-1), 6-4 y 6-3. El tenista serbio no ha dejado escapar la oportunidad para optar al octavo título suyo en Melbourne. Un triunfo que le permitiría aumntar su cuenta de Grand Slams a 17 (19 tiene Nadal y 20 Federer), además de recuperar el número 1 mundial. El rival que le espera será el vencedor de la semifinal que este viernes (09.30 horas, Eurosport) enfrentará al alemán Alexander Zverev y el austriaco Dominic Thiem.

 

Federer ha sorprendido de salida a Djokovic con un juego incisivo, imprevisible y felino. Siete juegos para guardar en la videoteca  com recuerdo y lección de tenis . Djokovic miraba al palco suyo tan sorprendido como impotente. El suizo sabía que si podía poner en apuros al serbio tenía que jugar rápido, agresivo, sin dar ritmo, como hizo en la Copa Masters pasada cuando le ganó (6-3, 6-4). Parecía que lo conseguiría al hacer el primer ‘break’ (2-0) y mantener la ventaja hasta el 5-3, con un festival de juego (10 ‘aces’, el 71% de primeros saques y 20 golpes ganadores).

"Nada que perder"

Djokovic ha aguantado y ha reaccionado para forzar el 'tie break' en el que ya solo ha cedido un punto. Tras el susto, después de 62 minutos, el primer set caía de su lado. Federer se ha marchado al vestuario con gestos de molestias en la espalda. En cuartos de final, ante Tennys Sandgren, acabó con problemas en la ingle y agotado en un partido que forzó a los cinco sets y salvó siete ‘match balls’. El miércoles no entrenó por precaución. El suizo había decidido jugar la semifinal, a pesar de no estar en las mejores condiciones físicas.

"Hoy tenía un 3 por ciento de posibilidades de ganar. Pero también debo decir que si no hubiera visto posibilidades de ganar no hubiera saltado ni siquiera a la pista. Jugaba con nada que perder, eso es cierto. He intentado diferentes cosas: reducir los peloteos largos, subir a la red, variar el juego…”, explicó Federer.

Grito de rabia

El tenista suizo volvió a la pista con la misma intensidad que había mostrado de salida. Intentó seguir presionando a Djokovic. Incluso se colocaba un metro dentro de la pista para restar los servicios del serbio que mantuvo la serenidad, se mostró sólido  para mantener su saque (5-4). Y,  en el primer 'break point' que dispuso, se apuntó la manga, con un golpe genial devolviendo una dejada del suizo con otra cruzada que dejó sin respuesta a Federer, mientras el serbio gritaba con rabia. Federer le lanzó una mirada desafiante que recriminaba su actitud.

Federer intentó mantener su presión, pero ya no era lo mismo. Djokovic mandaba sobre la pista e imponía el ritmo que quería. Así el serbio mantuvo la igualdad y, otra vez, a la primera oportunidad rompió el saque de Federer, levantando un 40-15. Con 5-2 de ventaja que certificó con su saque en el primer 'match ball', tras 2 horas y 18 minutos.

.La 27ª victoria sobre Federer en 50 partidos.Un clásico de dos tenistas que se han repartido 13 títulos en Melbourne desde que el suizo ganó el primero ya hace más de 15 años.